Pa' no molestar

“No está en mi agenda…”

Siguen las campañas políticas en el país. Los partidos continúan gastando nuestro dinero en estupideces y sus aspirantes posando con nuevas y ensayadas sonrisas para las fotos que ventilan a través de las redes sociales mientras sus incondicionales saturan en internet “muros” y “líneas de tiempo” con “felicitaciones”, “reconocimientos” y mensajes de apoyo… a diestra y siniestra.

Algunos de los responsables de redactar los comunicados de la gran mayoría de los candidatos intentan que sus escritos “logren plasmar” el “compromiso social”, la “empatía” y la disposición de sus respectivos jefes para con la ciudadanía, cuya existencia -por cierto- solo es relevante precisamente en época de elecciones.

Otros al parecer tomaron algún curso de poesía por correspondencia y han debido aprender al derecho y al revés cuentos e historias de diversos autores universales para obligar a su imaginación a generar “algo” sobre la sarta de sandeces que los candidatos en campaña dicen y hacen aquí y allá. El uso y abuso de adjetivos en sus textos es, por decir lo menos, deleznable.

A tono con la época y para evitar conflictos legales, las áreas de comunicación social de todas las dependencias municipales, estatales y federales han dejado de emitir boletines desde hace dos semanas y ahora se limitan a enviar “tarjetas informativas” que son mucho más largas que sus habituales comunicados y que, sin excepción, culminan con la frase “ESTE MATERIAL ES DE CARÁCTER INFORMATIVO, SE PROHÍBE SU USO PARA FINES PARTIDISTAS O POLÍTICO-ELECTORALES” porque la ley prohíbe, impide o inhabilita a las dependencias a informar de sus logros o actividades durante el proceso electoral. 

Lo destacable en este escenario de mentiras, falsedades y simulaciones, es que por primera vez en la historia de Hidalgo, la autoridad electoral ha organizado un debate entre los candidatos a diputados federales por el distrito VI con cabecera en Pachuca, aunque para infortunio de la ciudadanía solo se contará con la participación de algunos ya que para otros, al parecer y como siempre, no es tan importante contrastar públicamente sus planes y proyectos con los de los opositores.

No creo en las buenas intenciones de nadie y mucho menos si se trata de políticos, sean noveles o experimentados, pero tampoco puedo soslayar el esfuerzo que se trata de hacer para que la ciudadanía cuente con elementos para elegir o al mejor o al menos peor, al menos en Pachuca.

Felicidades a la autoridad electoral y en especial al buen amigo Alfredo Alcalá Montaño, Consejero Electoral Propietario del Distrito 6 y colaborador de esta casa editorial, quien compartió la noticia: HISTÓRICO, se aprueba en Reunión de Trabajo la propuesta de un debate para la elección de Diputad@s de Federales por el Distrito 06 Hidalgo. Un logro de la Sociedad Civil en Hidalgo y de los Organismos Ciudadanizados.

La recomendación

El 30 de abril de 2011 murió el escritor, ensayista, físico y pintor Ernesto Sabato, 55 días antes de cumplir 100 años y durante la celebración de Buenos Aires como Capital Mundial del Libro 2011 y con el desarrollo de la 37ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Mi primer acercamiento con el argentino fue hace algunos años, con Abaddón el exterminador del que les hablaré en otra ocasión porque esta semana disfruté de otra de sus obras: El Túnel, la historia de la relación que el protagonista Juan Pablo Castel sostiene con María Iribarne.

Un amor tortuoso, desesperado, irascible, insuficiente y alarmante, es el entramado principal de esta novela que demuestra la increíble capacidad descriptiva del creador de Sobre héroes y tumbas y que inicia con una afirmación: “Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que asesinó a María Iribarne…”.

Nuestro protagonista es un misántropo ávido de crítica y, al mismo tiempo, del amor de una mujer a la que, contradictoriamente, no acaba de aceptar y entender.

Un texto que es, créame, ampliamente recomendable…

Reconocimiento

Vaya mi felicitación y reconocimiento a los amigos de la Universidad Politécnica de Tulancingo quienes recibieron ya la documentación que les acredita como miembro de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe quienes, además, les consideran como una institución educativa de alta calidad académica, logro que es únicamente de la comunidad universitaria y no de burócratas que seguramente están buscando ya la forma de colgarse la medallita.

alejandro.evaristo@milenio.com