Pa' no molestar

'El Son de Kalunga': mensajes para razonar y pensar


Ellos son una banda hidalguense de reggae que acaba de cumplir dos años en la escena musical y, para festejarlo, presentarán en breve su primera producción, que estrenarán en mayo con ocho composiciones propias. 

Guillermo Yahir Gutiérrez Gómez, bajista, violinista, compositor y arreglista, es uno de los fundadores de El Son de Kalunga y quien explica el origen, nombre y miembros de la agrupación.

El son, dice, viene de una fusión y el reggae de orígenes africanos. Kalunga es una diosa que representa una fuerza, aunque realmente el término tiene muchos significados, para la banda “representa la fertilidad, la fuerza de nuestros ancestros, de que venimos de allá, también puede representar esta unión entre la vida y la muerte, la dualidad, entre otras cosas, podemos encontrar bastantes significados. El son es precisamente porque queremos fusionar esa parte del son cubano y el son huasteco, ya que nosotros venimos de músicos huastecos y queremos representarlo fusionándolo con el reggae. Sé que no tiene nada qué ver, pero es como que la intención y en un futuro pensamos mezclar un poco más el folklor mexicano con el reggae, que es la idea”.

Comenta que cada uno de los miembros de la banda es músico y ha tenido oportunidad de presentarse en diferentes escenarios como solistas (a nivel nacional y en el extranjero). Como agrupación se han presentado en el estadio Hidalgo y en el auditorio Gota de Plata, en Pachuca. También se han presentado en municipios como Tulancingo, Apan, Sahagún y Tepeapulco y, fuera del estado, en Cholula, Puebla.

¿Y por qué tocar reggae y no otro género?

Vemos los periódicos, las noticias, las desapariciones, tantas desapariciones. Y el género que interpretamos se presta bastante porque es un género para el alma, para la conciencia, para hacer uso de nuestras razones y nuestras capacidades para favorecer sino el mundo si las personas.

Compartimos la ideología que viene del movimiento rasta, aunque nosotros no somos verdaderamente rastas, compartimos la ideología de la unidad: mientras más unidos estemos somos capaces de hacer más cosas… el nuestro tiene que ser un mensaje positivo, algo que te mueva, algo que te haga razonar y te haga pensar.

Todos los miembros de El Son de Kalunga son hidalguenses (originarios de Sahagún, de Apan, de Tezontepec de Aldama y de Pachuca) y otra característica que comparten es que estudiaron o estudian en la Escuela de Música del Estado de Hidalgo.

Hace algunos días participaron en un evento para recordar y honrar a Beatriz Monserrat Villarao Rosas, quien encabezaba la Asociación Hidalguense para la Protección de los Animales AC y fue una persona muy especial para este grupo, a quienes apoyó siempre. En el Jardín del Arte compartieron su talento con la gente reunida en el lugar e interpretaron varios temas de su autoría

En los teclados está Moi Cuenca, quien también toca la Jarana y es tío de Guillermo, de ascendencia huasteca; Edir López, quien es tecladista y trombonista; los guitarristas son Hugo Valdéz y Daniel González; el baterista es Ricardo Valdéz; Iván Mejía y Axel Montiel son percusionistas; la vocalista es Eli Gutiérrez, quien también toca la melódica; en los coros y voz está Natiely Mejía.

Memo, Eli y Edir son los compositores de los temas que interpretan.

“Mujer” es una de las interpretaciones que tuve la fortuna de escuchar durante su presentación. Es un tema fuerte, reflexivo, demandante:

¿Quién se ha robado

de este suelo tu corazón,

tu cuerpo y tu libertad?

¿Quién te dirá que es

tu recuerdo la esperanza

y el consuelo

de los que esperan por ti?

Por verte llegar…

Eli fue quien escribió está canción inspirada en la increíble cantidad de personas desaparecidas en el país, especialmente mujeres y fue ella directamente quien explicó por qué escribió el tema y también su percepción con respecto al actuar de las autoridades para resolver o atender al menos estos casos.

Esta canción llega en un momentoen el que desafortunadamente ocurre una desaparición de una persona muy cercana a mí y aunque la situación se resolvió viví junto a todas las personas que estaban en su búsqueda, la angustia de no saber sobre ella (quien tiene ahora 17 años). Afortunadamente la localizaron muy pronto, en cuestión de horas, pero ello me llevó a pensar en aquella dolorosa angustia que deben vivir las personas que llevan años buscando a sus hijas, sobrinas, amigas, tías, madres y sobre todo a pensar en la desesperanza de aquellas mujeres que quizá vivas, siguen estando ya tan lejanas de su vida. Es una canción que lleva un mensaje de reflexión y de fuerza.

¿Que si se hace algo? Yo podría decir que se hacen tantas cosas... Pero no todas positivas, no todas negativas. Y más que señalar a una autoridad local, nacional, estatal... es señalar la condición humana que hace que los hombres (humanidad) sigan perdiendo la capacidad de amor y respeto propio y hacia el prójimo.

En el caso de la trata de mujeres siempre me pregunto ¿qué hay en esa mente que prefiere llenar su vida de dinero, de poder... a cambio del cuerpo y la libertad de una niña que merece vivir... merece reír, crecer... Es terrible... y sigue sucediendo aquí y en todos los rincones.... una red de egos.

El mensaje también es para ellas, quienes deben creer que han dejado de buscarlas, que las han olvidado... y en realidad hay tantos casos de familias que llevan 15, 20 años con esa esperanza de encontrar a esa pequeña niña que en algún momento se llevaron...

No miento. El Son de Kalunga es una agrupación de talentosos jóvenes hidalguenses y su próxima presentación será el 25 de marzo en Sahagún a las 10 de la noche, en un bar ubicado en avenida Huichapan en la colonia Rojo Gómez. Si usted puede asistir, hágalo. No se arrepentirá.

alejandro.evaristo@milenio.com