Ecualización social

Es mucho lo que se ha escrito y estudiado sobre la capacidad de resurgir de Alemania y Japón, que supieron levantarse de la ruina después de la Segunda Guerra Mundial hasta llegar a ser potencias económicas ejemplares. No es necesario ser un experto en la materia para descubrir cómo Japón puede tener una economía próspera a pesar de tener un territorio pequeño y muy accidentado geográficamente, y todo ello a base de disciplina y mucho trabajo.

Es evidente que en el factor humano está la gran diferencia entre los países desarrollados y los subdesarrollados. En muchos de ellos encontramos riquezas naturales maravillosas que bastarían de sobra para resolver los grandes problemas económicos y sociales.

Para ello se requiere de sistemas políticos honestos y capaces, donde se busque sinceramente el bien común y no el de unos pocos; así como de sistemas educativos que, buscando el desarrollo integral de las personas, los capaciten para poder trabajar con sentido emprendedor y exigencia, pero no de tal forma que ese trabajo se convierta en un obstáculo para la convivencia familiar.

Si dentro de muchas grandes empresas se pueden observar enormes diferencias donde los directores reciben salarios y prestaciones desproporcionadas en relación a los sueldos de los obreros, no podemos esperar que crezca la clase media tan necesaria para conseguir la estabilidad sociopolítica de los países.

El bien común, que han de perseguir quienes tienen cargos políticos, no debería ser un lugar común para ser usado en discursos que pretendan ganar votos en las elecciones, sino el objetivo primario de las decisiones y las acciones de quienes ostentan la autoridad.

No tenemos derecho a exigir que los demás cumplan con sus obligaciones mientras cada uno -de los de arriba y de los de abajo- pretenda recibir más, dando cada vez menos. En Física se estudia y se aplica el equilibrio de tensiones y fuerzas a base de sistemas de ecualización, con los cuales las cargas se distribuyen de forma equilibrada en diversos puntos. Considero que en la vida en sociedad sería muy positivo aplicar este mismo principio con el que todos saldríamos ganando.

 

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