Visión D

El último trago... ¿amargo o dulce?

Este martes es el decisivo para la Selección Mexicana, que enfrentará a su similar de Costa Rica en el estadio Nacional, en busca de llegar al repechaje para seguir con vida en su camino a conquistar una plaza en el Mundial Brasil 2013.

Pese al cambio de técnico y pese al triunfo de 2-1 sobre Panamá el pasado viernes, el Tri sigue sin convencer, parece que a esta selección se le vino abajo el espíritu competitivo, el orgullo, la necesidad, la emoción, las ganas, porque pongan a jugar a quien pongan, de 11 jugadores en la cancha, se hacen notar si acaso tres o cuatro (usted ponga los nombres, seguro serán los mismos), ya sea en cancha ajena o en el propio Estadio Azteca (lleno o vacío), al conjunto mexicano parece que la noche no le llega, como si no se diera cuenta que se encuentran parados en el abismo de la eliminación.

Con cierto dejo de tristeza, melancolía e incluso coraje, la afición mexicana a tenido que reconocer que este Tri no está para mundiales, pese a ello, con el corazón en la mano acuden al llamado azteca, se ponen la verde, se pintan los tres colores en el rostro, en el cuerpo, y partido tras partido eliminatorio, se mantuvieron al pie del cañón, cantando y animando a veces, reclamando y lanzando mentadas, según se requería, pero ahí, presentes.

Tal presencia ya quisiéramos ver en los seleccionados en el terreno de juego, porque apenas se escucha el silbatazo inicial y es como si los pusieran en un laberinto, no se encuentran, no hallan camino y como si la sordera fuera contagiosa, se nulifican y sale a flote la falta de comunicación en la cancha. Lastimosamente México el otrora ‘Gigante de la Concacaf’ ha pasado a ser un lindo gatito, que sus rivales acarician para no dañar de más.

Por obra divina, suerte o en lo que usted crea, se les hizo el día entre empates y victorias cardiacas, sin gran futbol, ni gran corazón, quizá empujados por acciones individuales de los que aún suelen entregar el alma tricolor, surgen genialidades sobre el pasto y se alojan en las esquinas de la portería rival. Y sólo por eso alcanzan hoy a buscar un repechaje, que incluso se muestra lejano y efímero.

La hora cero llegó para los mexicanos, que deberán demostrar en cancha ajena, que realmente quieren una oportunidad más para buscar el boleto al Mundial Brasil 2014, eso es lo primordial, y de lograrse, entonces seguirá un analgésico, para intentar planear lo que se viene… insisto, de lograrse el pase.