Hablemos como cuates

Háganlo por dignidad

Estamos a unas horas de que prácticamente todo México se paralice por el juego más importante de los últimos años. Lamentablemente, ahora no sólo es un juego… puede ser la alegría o tristeza de no estar en una Copa del Mundo.

Me acuerdo mucho de uno de los momentos más inseguros de nuestro futbol, cuando tuvimos que traer a Javier Aguirre para que nos llevara al Mundial y ganarle en un partido agónico a Estados Unidos en el Azteca.

Pero, sinceramente, nunca nos habíamos sentido tan humillados como hasta ahora, y miren que en aquella ocasión era Estados Unidos el gigante de nuestra zona, el grandote de Concacaf… ahora es Panamá, ¡sí, Panamá!

Y no lo digo con desprecio, pero miren a sus jugadores… Tejada, Baloy y ni más ni menos que Blas Pérez, quien ni siquiera pudo en la Primera División de nuestro futbol; es más, acabó en León y lo corrieron por malo.

Lamentablemente, ahora estos jugadores nos tienen al borde de la eliminación; hasta su entrenador, en un tono de burla, preguntó que el viernes qué himno nacional se va a escuchar, si el mexicano o el argentino, por tanto naturalizado que tenemos.

La verdad es que eso es lo de menos a estas alturas, si es con Lobos o con Javier Hernández en la cancha, pero que ojalá y tengan un poco de dignidad y salgan a morirse contra los panameños. Mi pronóstico es 2-1 México.