Fiscalización de los informes de gobierno

De conformidad con el contenido de la Ley Orgánica Municipal para el Estado de Guanajuato, el mes de septiembre es el momento para rendir el informe anual sobre el estado que guarda la administración pública municipal.

Es por eso que en días pasados vimos la celebración de diversos actos, por parte de los Ayuntamientos, tendientes a presumir los logros y metas.

En cada uno de los 46 informes rendidos, se debieron mencionar los mecanismos y acciones adoptadas para la ejecución de los planes y programas, así como sus resultados. Dicha información debió ser proporcionada por cada uno de los titulares de las dependencias y entidades.

Los informes debieron ser elaborados con ética, respeto y congruencia. Por lo que, en ningún momento se debió manipular o engordar la información con fines propagandísticos o populistas. Para aminorar esa posibilidad, es que las Contralorías Municipales deben verificar el cumplimiento del Plan Municipal de Desarrollo, Programa de Gobierno Municipal y de los programas derivados de este último –que es lo que se reporta en el informe anual-.

En la rendición de informes, más de uno habrá caído en la tentación de informar como logro las actividades administrativas propias, ordinarias y naturales de una u otra dependencia. Otro supuesto es que se haya aprovechado la oportunidad para informar acciones, logros o metas que no atienden a lo programado para el Municipio o peor aún, otorgar datos manipulados y ocultar información... lo que puede ser motivo de sanción para los servidores públicos involucrados.

La etapa posterior a la presentación de los informes, debe ser una etapa importante para la ciudadanía pues de la tarea de fiscalización que realizan las Contralorías, se puede conocer que administraciones han convertido sus acciones en un mero circo, desatendiendo las necesidades de la ciudadanía y condenando el avance del Municipio.

Los ciudadanos tenemos la gran tarea de dar seguimiento a dichos informes por más aburridos que parezcan, ya que la verdadera fiscalización es la que realizamos los ciudadanos que gozamos o padecemos las acciones y omisiones de los gobiernos.