Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

-¿Así que no fueron tres, sino cuatro?

-Bueno, al principio éramos cuatro, pero finalmente sólo llegarían tres justo a tiempo para la adoración del niño en Belén. A mi poco se me recuerda y menciona en la historia.- reflexionó Artaban.

-Si no te hubieras retrasado en Borssipa ayudando a aquel anciano… -intervino Gaspar.

-Y luego a cuanto necesitado fuiste encontrando en tu camino, nos habrías alcanzado.- interrumpió Melchor.

-Ya, pero lo cierto es que al final Artaban sí llegó a presentar sus respetos, 33 años después claro, pero eso le valió acompañar al propio Jesús a los cielos justo en el momento de la crucifixión.- secundó Baltasar.

-Artaban, tengo entendido que llevabas una ofrenda de piedras preciosas, un diamante de las Islas Meroe, un jaspe de Chipre y un rubí de Sirtes, que obviamente nunca llegaste a entregar…

-Los tuve que ir dejando en el camino para ayudar a los pobres.- justificó el cuarto Rey Mago.

-Yo llevaba mirra, una resina aromática y medicinal muy valiosa en su tiempo, usada tradicionalmente para embalsamar a los muertos porque sabíamos que Jesús en su misión, moriría en sacrificio por los hombres, -apuntó Melchor, el más viejo de los tres.- fue el regalo de los pueblos europeos que yo representaba.

-El oro, -dijo Baltasar, el joven Rey negro originario de Babilonia.- fue nuestra manera de reconocer en aquel niño pequeño, la pureza y divinidad de un Rey. Un elefante fue necesario para transportar su peso.

-Y el incienso, -finalizó Gaspar, el asiático mago que viajó a bordo de un camello.- el obsequio apropiado para un Dios… que además, hay que decirlo, ayudó a espantar a los zancudos que no dejaban de molestar al recién nacido en el pesebre.  

-A propósito de sus tradicionales animales de carga, no veo ninguno...

-Es que este año al menos para México, los hemos substituido por pipas de combustible.- finalizaron a coro.

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.



radioelitesaltillo@hotmail.com/@AlBoardman