Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

A razón de la feria del libro, recibimos vía correo electrónico algunas peticiones sobre recomendaciones acerca de cómo apreciar la buena literatura, de la que no lo es tanto. La lógica indicaría saber en primer término ¿existe alguna manera de diferenciar la literatura de lo que no es literatura? Un posible norte quizá sería una aproximación estética. La literatura es arte y el arte por naturaleza es estético; considerando "estética" como ese mágico punto de unión entre mi "yo" personal con el "yo" universal. Cuando decimos que algo puede llegar a considerarse estético, nos referimos a cierta conexión muy íntima de nuestra percepción en sincronía, simpatía y empatía del objeto con nosotros mismos. Así cuando apreciamos una pintura, una estructura arquitectónica, al escuchar una melodía, ver una película o leer un libro, usualmente llegamos a percibir algo, un momento en el que sentimos un “clic” que nos sintoniza con lo que el artista quiso transmitir. El objeto como tal funciona entonces como un vínculo en esa transferencia de emociones y resultados.

“Si la escritura puede provocar una clara experiencia estética, producir un cierto estado emocional u ofrecer una clara experiencia cognitiva, entonces tiene valor”

Depende entonces de la calidad y cualidad de los autores transmitir su intención narrativa, pero ojo, depende también del lector poder asumir cierto papel valorativo. Entonces aplicamos la otra parte del concepto: "universalidad", es decir, entre más universal sea la literatura podrá llegar a muchos más receptores abiertos y por ende, será más estética. Llegado a este punto vale la pena comentar que para formular un juicio de valor sobre cierta literatura, de entrada, primero habría que leerla.

Sin embargo tengo una prueba que no falla al respecto. Sí determinado libro no logra atraparme en su primer veinticinco por ciento, lo dejo. Para mí en lo personal no cumple su cometido de mínimos requisitos literarios y por lo tanto no vale la pena invertir más tiempo en él. Con lo leído puedo darme una muy clara idea de lo que va el resto. Es muy poco el tiempo de vida y muchas las obras que realmente merecen ser leídas que no vale la pena detenerse con la literatura chatarra. Como en todo, también en los libros aplica ese valor, así como tiene éxito el "fast food", también hay mucho "fast book" con exactamente las mismas consecuencias, sólo que aplicadas al intelecto.

“El buen lector es aquel que al terminar un libro, es capaz de escribir una página más”

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.


radioelitesaltillo@hotmail.com