Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

"El ingenio, que no es una ciencia y que por lo tanto, no se puede aprender en ningún centro de educación, significa el mejor aliado en la lucha por la vida y sólo pueden adquirirlo los que han sido forzados por su propio destino a encontrarlo en el constante esfuerzo de sus propias facultades." Álvaro Obregón

Este mes, hace 136 años, concretamente el 19 de febrero de 1880, nacía Álvaro Obregón. A lo largo de estas columnas ya hemos platicado muchas de sus anécdotas. Hoy, contaremos una historia sobre su ingenio militar. Y es que Obregón es considerado pionero en la estrategia del ataque aéreo-naval a nivel mundial, tal y como lo refiere la historia sobre el plan de bombardeo desde el "Biplano Sonora" a los buques cañoneros "Guerrero", "Tampico", "Demócrata", "Morelos" y "Oaxaca" que atacaban a los revolucionarios en la ciudad de Guaymas.

Resulta que después de que Carranza desconoció al usurpador Victoriano Huerta,  Álvaro Obregón, apoyando el movimiento revolucionario adquirió con el apoyo del gobernador interino de Sonora Ignacio L. Pesqueira, un avión G.L. Martín Pusher, al que bautizaron lógicamente como "Sonora". Hablamos de mayo de 1913, tiempos en los que la aviación apenas comenzaba. Y entonces para contrarrestar el ataque federal que se realizaba desde los buques, Álvaro Obregón tuvo una idea, bombardearlos desde el aire. Así, a bordo del "Sonora" un piloto francés y un mexicano, sobrevolaron, vigilaron y bombardearon los navíos antes mencionados. Lo anecdótico del asunto es que de todas las bombas que lanzaron, ninguna explotó.  En el primer vuelo, eso sí, lograron que algunos marineros asustados se lanzaran al mar, pero hasta ahí la cosa. Vaya usted a saber qué pasó con los artefactos explosivos que literalmente "se cebaron". Lo importante de la historia es que desde el buque, los marineros se encontraban vulnerables ante un ataque de esa naturaleza por no contar con defensas antiaéreas, llegando a lo mucho a disparar sus fusiles, sin hacer el menor daño al biplano.

 

A pesar de inefectivo, el hecho hostil pasó a la historia mundial como un ataque de guerra insólito e innovador, que sentaría un precedente a observarse durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales.

 

Obregón logró ganar el 90% de sus batallas. Seguramente en ese 10% restante figura este primer ataque aeronaval, pero hasta perdiendo, gracias a su ingenio, Obregón salió ganando un lugar en la historia bélica mundial.

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector. 


radioelitesaltillo@hotmail.com