Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.

Así que, sin arremeter alguna suerte, contra un astado futura y ciertamente en poco tiempo ya imposible, pongámonos claros, hablemos entonces de muerte, de animales, del sufrimiento invisible.

Seis toros, de cuatro a ocho, pelea por la vida de una tarde. Habría que darse una vueltecita a los millares de cajones indescriptibles, que albergan millones de gallinas hacinadas, condenadas a una vida completa, estática de simple producción. O a los transportes y corrales de puercos y reses; a la central camionera donde colgados de las patas te ofertan cabritos que te pintan la tarde de rojo, con la yugular abierta por quinientos pesos, desollados, sin la más mínima ternura, sin ninguna oportunidad de defensa. El toro, cuando menos eso tiene.

¿Crueldad animal.. qué me dicen? vuelvo a retomar el tema de las mascotas,  hambrientas, rabiosas en los techos de las casas con el sol a plomo y temperaturas que te cocinan vivo por dentro. De los sacrificios a los dioses de la salud municipal con perros callejeros, electrocutados.

Moral, inmoral, no son conceptos sujetos a debate. Son elementos circunstanciales que dependen de un factor: el tiempo. Lo que en 2015 resulta inmoral, hace veinte años no lo fue. Quizá si nos ponemos estrictos en el sentido del progreso civilizado, inmorales deberían ser entonces también las peleas de box, ésas que tan poca distancia tienen de los combates entre gladiadores de hace dos mil años. Con esta evidencia ¿Qué tanto en realidad hemos progresado? Salvamos al animal y lidiamos entre la misma especie, atentos a los coliseos de plasma, se come botana y se entusiasma al respetable. En esta lógica, pudiera ser que primero llegaran a prohibirse los pasodobles, antes que los corridos.

Sólo digo que la congruencia, es la única posibilidad de defender lo indefendible. Como dijo Sabina, "Sin los toros, medio Museo del Prado no tendría sentido" y en Saltillo, al menos el de Armillita, pasará a ser en la historia una referencia injusta, digamos, un tipo museo de la inquisición.

"Es moral lo que hace que uno se sienta bien, inmoral lo que hace que uno se sienta mal. Juzgadas según estos criterios morales que no trato de defender, las corridas de toros son muy morales para mí." Ernest Hemingway

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.


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