Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

“La cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido.” Zygmunt Bauman

 

¿Cuánto estaremos errando el camino de la modernidad, que demasiado pronto ha llegado a significar la ausencia de la nostalgia?

 

Leí una historia. “Resulta que cuando el hijo de Blair McMillan se negó a hacerle un favor por estar muy ocupado con su iPad, el padre de familia tomó una decisión radical: vivirían como si estuvieran en 1986. En la casa de los McMillians está prohibido cualquier objeto posterior a ese año. No hay Internet y si se requiere consultar algo van a la enciclopedia. Sus smartphones fueron remplazados por un teléfono convencional, se juega Super Mario Bros y tienen una radio que no reproduce mp3. Morgan la esposa de Blair, ya ha leído 15 libros y su marido afirma que se sienten más unidos y que conversan mucho más”1

 

No podemos negar que el avance de la era tecnológica, ha venido a revolucionar nuestro mundo para cierto bien. Obviamente cada beneficio tiene un precio. Y el costo de nuestros tiempos es precisamente como decíamos al inicio, la pérdida triste y paulatina de la nostalgia. Cada vez son más y mayores los acontecimientos que encadenados se van sucediendo uno tras otro, que dejan rápidamente de lado el descubrimiento anterior y muy poco tiempo nos queda para extrañar lo caducado.

 

Sin embargo la reflexión nos motiva a pensar, ¿Comenzamos una era en la que lo trascendente es permanente? ¿Vivimos frente a una línea imperceptible entre el antecedente y lo inmediato que lo supera?

 

Y conste que hablo por esta generación, precisamente la de la historia que les contaba, línea del tiempo en la que hemos tenido oportunidad de vivir justo entre estos dos mundos tan diferentes. Me asusta pensar que las nuevas generaciones, no sabrán sentir nostalgia porque ni siquiera… tendrán una referencia.  ¿Será que la vida tal y como la conocimos, se quedó para siempre en el pasado simple?

 

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.


radioelitesaltillo@hotmail.com