Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

Las formas de ejercer la paternidad, han cambiado drásticamente de tres generaciones a la fecha. Lejos quedaron las épocas de sol en las que el llamado “Jefe de familia” constituía una especie de patriarca, señor de permisos y castigos, poseedor además de una investidura laboral que sólo le permitía acceder a su prole si acaso, durante los fines de semana. Pedro, logró finalmente perderse en el Páramo y quedó para la posteridad como una suerte de fantasma abstracto, otrora simple proveedor de comida, regaños, bufidos y rezongos.

Hoy al disfrutar la dicha de ser padre, invariablemente me inquieta el flagelo inexorable del tiempo, ése, cuando el presente ya no podrá ser. Cuando ni por todos los juguetes, dulces, cuentos y aventuras del mundo, mi niño continuará cabalgando a mis hombros, al menos de manera literal.

Porque llegará el momento en el que dejará de ponerme esa atención embelesada, que incluye ojos vivaces que procesan todo, cada gesto, cada palabra, revelando que no hay nada más interesante en el mundo, que ese instante en el que respondo a una pregunta sobre el origen del chicle, las estrellas o los dinosaurios.

Es por ello que debemos lograr en plenitud cada ocasión de comunión paterna, dejar de lado todas las actividades que seguramente ahí permanecerán veinte años más, como el excesivo trabajo o las abundantes relaciones sociales. Porque los buenos tiempos vividos con los hijos a cada segundo, jamás han de volver.

Quien no tiene plena conciencia de ello, ni para que se moleste en festejar el día del padre.  No son los hijos quienes nos festejan, somos nosotros quienes celebramos la oportunidad que nos dan, al experimentar el lazo de amor y permanencia sobre la muerte más sublime que existe. Quizá, con la esperanza de que en veinte o treinta años, esos propios retoños recuerden, más para bien, que para mal: “Así decía, así lo hacía mi padre”.


 “La gente habla de la mayoría de edad, pero eso no existe. Cuando uno tiene un hijo, está condenado a ser padre durante toda la vida. Son los hijos los que se apartan de uno. Pero los padres no podemos apartarnos de ellos”

Graham Greene


Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.


radioelitesaltillo@hotmail.com