Algo que vale la pena contar

Algo que vale la pena contar

El mundo ha cambiado radicalmente durante los últimos veinte años y con él, una considerable cantidad de prácticas que habían permanecido inflexibles por siglos. La responsabilidad de la enseñanza educativa formal era tarea de los maestros. Principios y valores se aprendían en casa.Investigar un tema significaba acudir a la biblioteca o al consejo de los profesores.

Hoy en día desde casa, se solucionan dudas con una visita virtual a la red. Consecuencia: Padecimiento de morbidez intelectual, derivada de un constante exceso de información.  

Lejos quedaron aquellos tiempos en los que la figura del Maestro inspiraba el suficiente respeto para nombrar nuevas calles, colonias y bibliotecas.

Hoy a dichos lugares se les impone el nombre de políticos o programas de gobierno. 

La otrora respetable figura del Maestro ha ido transitando hacia una evolución compleja, en la que poco a poco fuimos despojándole de atributos y responsabilidades, aminorando su respeto. En la actualidad, cualquiera puede pretender adjudicarse el papel de “Maestro”.

Todos opinamos, evaluamos y descalificamos: …Ese maestro tuyo está equivocado, esto no es así, es asá… ¿Eres maestro? ¡Qué felicidad! ¡Cuántas vacaciones y prestaciones tienes! Al final los estudiantes terminan por aceptar en sus reflexiones esa lamentable acepción y la creen.Culpas sobran, por supuesto hay que agregar las actitudes políticas de los sindicatos que estelarizan marchas y plantones; así como una considerable cantidad de “profes” que no son “profes”, porque hay que decirlo, obtener un grado de licenciatura o ingeniería, no te capacita automáticamente para ejercer la docencia. 

Así, el profesor antes calificado de “apóstol” y “estricto”, se transformó en “crítico” y “desencantado”. Los críticos ejercen a través de la docencia una vocación de vida, cuidadosos de su incesante progreso.

Los desencantados apenas la consideran una suerte de oportunidad laboral, algo que hacer con sus vidas. Sería necesario preguntarnos ¿Qué porcentaje de uno y otro existe en el universo del sistema educativo mexicano?“El educador mediocre habla. El buen educador explica. El educador superior demuestra. El gran educador inspira.” W. A. Ward 

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector. 


albertoboardman@hotmail.com