Nombres, nombres y... nombres

Guerra entre firmas de encendedores por nueva NOM de Economía: BIC y Tokai se oponen a dispositivo de seguridad vs Clipper

Siguen forcejeos por NOM-01 para placas de autotransporte, SCT por fabricación local, extranjeros presionan y este año; luchan chocolateros y con senadores; se complica lo de GEO, concurso en la mira y Orvañanos controversia.

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EN EL CONTEXTO del esfuerzo cotidiano que el Gobierno Federal realiza para mejorar las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), resulta que desde hace algunas semanas se libran fuertes jaloneos para lo que tiene que ver con el negocio de encendedores.

Este es un rubro en el que buena parte de lo que se vende en el país es de importación y básicamente se trae de Asia, en particular de China.

En los forcejeos de un lado están los dos actores protagónicos de este rubro en México, en este caso la francesa BIC que dirige aquí Alejandro González, y Tokai, compañía de origen japonés que ahora se mueve en China contra la española Clipper, empeñada en crecer en el mercado nacional.

El centro de la disputa está en incluir o no la exigencia para que los encendedores que se comercialicen en el país cuenten con un dispositivo de seguridad para que no puedan ser accionados por los niños.

A final de cuentas esta herramienta tan socorrida por los fumadores, es un producto intrínsecamente peligroso, puesto que produce una llama y contiene combustible inflamable.

Al parecer, en muchos países la inclusión del mecanismo de seguridad en los encendedores es un tema que se superó hace tiempo. Aquí las líderes fundamentan sus reticencias dado el incremento que traería al costo de esos productos.

En ese sentido BIC y Tokai que dirige Saburo Yamada pelean a muerte para que el requisito al final no se incluya en el proyecto de NOM-090-SCFI-2013, posición que no comparte la hispana a cargo de Juan José Espir.

En apariencia tanto BIC como Tokai ya producen y comercializan encendedores con los mecanismos de seguridad en algunos de sus principales mercados, en este caso EU, Europa y Asia, empezando por Japón.

La NOM vigente para encendedores data del 2004 y contiene las especificaciones mínimas para poder comercializarlos en territorio nacional.

La responsabilidad de las NOM está a cargo de Economía de Ildefonso Guajardo y en específico de la Dirección General de Normas (DGN) que lleva Alberto Ulises Esteban Marina y que justo fue la que comenzó las gestiones para renovarla.

Obviamente se debe seguir una metodología específica y hay comités técnicos que integran todos los interesados en el tema. Además del gobierno participan cámaras, colegios de profesionistas, investigadores, académicos.

En mayo ya se presentó ante la Cofemer que encabeza Virgilio Andrade una primera versión del proyecto de modificación a la NOM actual y se dejó fuera el mecanismo de seguridad.

Se acusa de influir en lo anterior a Canacintra que en este caso es representada por Samuel Quiroz, ejecutivo de BIC y que es integrante de los comités técnicos. Por separado también están BIC, la misma Tokai, la Asociación de Normalización y Certificación (ANCE) que lleva Pablo Moreno Cadena y la propia DGN.

El 7 de octubre esta última dependencia convocó a una reunión para discutir la inclusión del dispositivo de seguridad. Aparentemente por parte del gobierno hay una preocupación real al respecto.

Como era de esperar no se tuvieron conclusiones, dadas las reticencias que existen y se emplazó para otro encuentro este jueves a las 11 de la mañana en las oficinas de la DGN.

Habrá que ver qué se decide en esta guerra de los encendedores en torno al mencionado mecanismo de seguridad.

Vale señalar que en el mercado mexicano se comercializan unos 160 millones de encendedores al año con ventas que rondan los 800 millones de pesos. Hay encendedores desde 2.50 hasta 20 pesos.

Amén de la competencia entre ellos el otro gran rival de este producto son los cerillos, que en facturación y contra lo que se pudiera pensar, no están tan lejos.

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Y SI DE forcejeos en torno a normas se trata, otro asunto pendiente es la NOM-01 para la fabricación de placas para el autotransporte federal y estatal. El expediente es nodal para el programa que se busca empujar para modernizar ese rubro por parte de la Subsecretaría del Transporte que comanda Carlos Almada. La intención del gobierno es que las placas sólo se puedan producir en México para mantener un estricto control y fortalecer la seguridad. De hecho, ese instrumento de identificación quedaría ligado permanentemente a un vehículo y hasta contendrá un holograma con toda la información relativa. El problema es que hay fuertes reticencias de fabricantes extranjeros, básicamente de Alemania, Canadá y China, que no quitan el dedo del renglón para mantener su participación en un negocio al que llegaron durante el sexenio de Vicente Fox. Se espera que el asunto pueda quedar resuelto antes de fin de año. Veremos.

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COMO ERA DE preverse, el rubro chocolatero encajado en la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares que preside Alejandro Peñaloza busca a toda costa gestionar ante los senadores el modificar el IEPS del 5% que se les impuso. Se considera que el impuesto de los diputados es discriminatorio, sataniza a esos productos, es recaudatorio y atropellará a muchos negocios al propiciar una sensible baja en las ventas. De por sí este año se va a terminar en cero crecimiento. Se estima que la disposición se tomó sobre las rodillas y sin ningún sustento científico, puesto que el chocolate tiene incluso beneficios cardiovasculares. Además, su consumo per cápita ni siquiera es elevado, apenas 700 gramos anuales vs 10 kilogramos en Bélgica, nación que por cierto no tiene problemas de obesidad. Ahora resulta que en el país donde nació el chocolate, con el nuevo gravamen, se le colocará en el 2014 en la misma categoría que cigarrillos y bebidas alcohólicas. Un absurdo.

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NO HACE MUCHO le platicaba de los sondeos del fondo de inversión Caspian, acreedor de GEO, para llevar a esa desarrolladora de vivienda a un concurso en EU. Al final se concluyó que la petición sería difícil de validar dado el arraigo en México de la mayoría de los acreedores. En ese sentido cobra cada vez mayor fuerza la posibilidad de que se gestione un recurso de esa misma naturaleza en el país, máxime cuando los avances en pro a una reestructura aún se ven lejanos, no obstante el tiempo transcurrido. El quid estará en el tipo de petición que se haga, o sea un concurso unilateral por unos cuantos o bien una opción preacordada. La situación de GEO se complica aún más, dado que se asegura que Luis Orvañanos pretende conservar el control en el capital y algunos acreedores se muestran reacios a esa situación. Como quiera las gestiones ligadas a GEO no marchan bien. Este asunto incluso ha retrasado también lo de URBI de Cuauhtémoc Pérez Román, dada la presencia de acreedores comunes.