Trump usa caso de Rusia para atacar a críticos

En lugar de evitar toda polémica sobre la investigación acerca de los contactos de su equipo de campaña con Rusia, Donald Trump le está sacando provecho y la cita con frecuencia para atacar a los demócratas y a los medios de comunicación, y alimentar así la indignación de sus seguidores más leales.

Trump argumenta que la investigación es consecuencia de la parcialidad y el rencor de las élites mediáticas y de los demócratas contra su base política, la clase obrera blanca. Ha etiquetado las pesquisas como un intento nefasto de deshacer los resultados de la elección presidencial y de arrebatar el poder a los votantes que han sido marginados.

“No pudieron vencernos en las casillas, por lo que están tratando de engañarlos sobre el futuro y el futuro que ustedes desean”, dijo Trump durante un mitin la jueves en Huntington, Virginia Occidental. “Están tratando de engañar a los líderes que ustedes quieren con una historia falsa que es degradante para todos nosotros y, lo más importante, humillante para nuestro país y humillante para nuestra Constitución”.

El mensaje está en línea con el viejo llamado de Trump a los votantes, a los que ha calificado de ser “los hombres y mujeres olvidados de nuestro país”. Trump se presenta como la voz del agraviado que entiende sus problemas.

Mientras tanto, Trump parece avanzar sólidamente en el terreno que más le preocupa a su base electoral: la economía, que ha tenido un desempeño fuerte durante sus primeros seis meses en el cargo.

En la semana que acaba de terminar señaló reiteradamente que el mercado de valores había alcanzado nuevas alturas. El viernes subrayó la creación de más de 200 mil empleos en julio y que la tasa de desempleo es de 4.3%, igualando un mínimo no visto en 16 años.

Trump ha llevado el argumento partidista a nuevas alturas, reforzándolo con su vieja condena del “pantano” de Washington, que según él perjudica a muchos estadunidenses.

“Él no solo está siguiendo el guion partidista, sino que de alguna manera está acusando a todo el sistema de perseguirlo a él y a todo lo que querían los votantes”, afirma Julian Zelizer, profesor de la Universidad de Princeton. Zelizer advierte que depender de la base política conlleva riesgos para Trump, quien ya ha sufrido grietas en su apoyo, encarnado por relaciones tensas con el liderazgo republicano.

“Esto podría ser un camino peligroso. La base sola no puede protegerlo”, enfatiza Zelizer.  


Ken Thomas

Agencia AP