Argentina a 15 años de su crisis económica y política

Nada será igual para Argentina después de la crisis de 2001, una debacle política y económica que ensangrentó las calles con represión, vio desfilar cinco presidentes en una semana y marginó al país del sistema financiero internacional.

Las heridas sociales, políticas y económicas aún aquejan a este país que vivió aquel 19 y 20 de diciembre la mayor fractura social de su historia.

"Fue una crisis que se acercó mucho a la disgregación social. A principios de 2002 los argentinos nos preguntábamos si Argentina seguiría existiendo", explica Alejandro Grimson, antropólogo social, académico e investigador del concejo nacional científico y técnico (Conicet).

Esa crisis la detonó una combinación de factores, entre ellos la confiscación de depósitos bancarios en dólares, una inflación sin freno que golpeó a los sectores de más bajos ingresos, la incapacidad de afrontar una descomunal deuda para financiar el déficit fiscal y dentro de este marco, se hacía insostenible mantener el tipo de cambio en el que un peso era igual a un dólar.

Argentina redujo su extendida clase media de un plumazo y empujó a la marginación a vastos sectores sociales. Quince años después y pese a beneficios sociales tras 12 años de gobiernos populistas, casi un tercio de la población de 42 millones de habitantes es pobre y 6.3% sigue hundido en la indigencia.

La crisis desató la furia social con un baño de sangre en las calles que dejó 30 muertos por la represión policial, mientras el presidente conservador Fernando de la Rúa (1999-2001), escapaba de la Casa de Gobierno en helicóptero. Le siguieron cinco presidentes en una semana de decadencia política que culminó con la bancarrota y la declaración del default por 100 mil millones de dólares.

En las calles la policía reprimía saqueos en un contexto de extrema pobreza con ajuste económico, inflación y reducción de salarios. El congelamiento de depósitos bancarios desató la ira de la clase media al grito de "que se vayan todos" y golpe de cacerolas.

"Tras esa furia de 'que se vayan todos' hubo un proceso de recomposición del sistema político y construcción de mayorías: Néstor Kirchner ganó la presidencia y se fue en 2007 con altísima popularidad", recuerda Grimson. Su esposa y sucesora Cristina Kirchner terminó un segundo mandato en 2015.

La crisis dio lugar a nuevos actores políticos, entre ellos el actual presidente de centroderecha Mauricio Macri con su partido PRO nacido tras la debacle.

Ahora, con más de 40% de inflación, miles de desocupados, la economía en recesión y el déficit fiscal por las nubes, Argentina vive un dejá vu.

SONIA ÁVALOS/AFP