Alza a gasolina, dólar y Trump: un inicio de año difícil para México

El inicio de 2017 será complicado para la segunda mayor economía de América Latina. Los mexicanos empezarán el año con una fuerte alza de la gasolina, el dólar alto, presiones inflacionarias y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

De todo, lo que más impacto tendrá en lo inmediato en el bolsillo, a partir del 1 de enero, es el alza en un solo golpe de 20 por ciento promedio en los precios máximos de la gasolina. La de menor calidad costará 15.99 pesos por litro .

El aumento es la antesala de un proceso de flexibilización del mercado de gasolinas que empezará en marzo y culminará en 2018 con un esquema abierto y nuevos actores, donde la oferta, la demanda y los costos serán los que determinen los precios, actualmente controlados.

Analistas anticipan que el alza generará presiones inflacionarias. Y seguramente también descontento, un año y medio antes de las elecciones presidenciales de 2018 y con un gobierno cuya popularidad está en niveles muy bajos.

La perspectiva de reducción del precio de los combustibles fue una bandera que alzó el presidente Enrique Peña Nieto para promover una reforma que puso fin al monopolio estatal de Pemex en 2014.

"Lo más seguro es que la inflación a lo largo del año 2017 vaya al alza", estimó el analista económico Raúl Feliz. "Y que termine el año muy por arriba del tres por ciento que proyecta Banco de México. Nosotros en particular calculamos 4.5 por ciento", afirmó.

El dólar, que hace un año estaba a 17.27 pesos, lleva meses subiendo. Después del anuncio del aumento de las gasolinas del martes, ganó otros cinco centavos. Ahora está en 20.70 pesos, un incremento anual de 20%.

La incertidumbre ante una posible política comercial de Trump más proteccionista en EU, mayor socio comercial de México, es el factor principal de inquietud que presiona el tipo de cambio.

El sector empresarial teme que el llamado gasolinazo cause más inflación y afecte el consumo interno, que ha sido un motor de la economía mexicana en la débil coyuntura, con un crecimiento de poco más de dos por ciento este año.

El gobierno mexicano apuesta a las ventajas de la competencia, toda vez que cualquier empresa podrá vender gasolina en el futuro en lugar de hacerlo solo Pemex, como en las últimas siete décadas.

México importa alrededor de la mitad de los 190 millones de litros diarios de gasolina que consume. No tiene suficiente capacidad de refinación y cuenta con 11 mil gasolineras, una cuarta parte que en EU.

ANDREA SOSA CABRIOS