Hillary Clinton frente al dilema del libre comercio

Las idas y vueltas de la demócrata Hillary Clinton sobre el libre comercio alimentan dudas sobre sus convicciones profundas y también los continuos ataques de su rival a la presidencia de EU, el republicano Donald Trump.

A tres semanas de la elección, la ex secretaria de Estado no ha aclarado su postura sobre el controvertido Tratado Transpacífico (TPP), tema que debería resurgir hoy durante el tercer debate.

En octubre de 2012, cuando estaba al frente de la cancillería de su país, Clinton había afirmado que ese acuerdo, que involucra a EU y a 11 países de la región Asia-Pacífico, pero no a China, era "un modelo de excelencia para un comercio libre, transparente y justo".

Tres años más tarde, este pacto que apunta a abolir las barreras comerciales entre los países signatarios fue acusado de todos los males por la sociedad civil estadunidense, el ala izquierda del partido Demócrata y Trump. Clinton operó entonces un giro de 180 grados. "Si me baso en lo que sé al respecto al día de hoy, no puedo respaldar" este tratado, escribió.

El campo republicano no fue el único en dudar de la sinceridad de la ex primera dama. En 2008, Barack Obama le había reprochado su inconstancia respecto al Tratado de Libre Comercio firmado por EU, México y Canadá en 1994, cuando Bill Clinton ocupaba la Casa Blanca. En aquel año, el actual presidente y su futura secretaria de Estado disputaban la investidura demócrata.

"Dijo grandes cosas sobre el Tlcan, pero cambiará cuando comience a disputar la presidencia", denunció entonces Obama, que se comprometió a renegociar el acuerdo si ganaba la elección, cosa que luego no haría.

Tras haber estimado que el Tlcan permitiría "recoger los frutos, y no el fardo, de la mundialización", la actual candidata demócrata modificó su punto de vista. "El Tlcan ha sido un error, en la medida en que sus resultados no han estado acordes a lo esperado", aseguró en 2007.

Hoy, asegura públicamente que aspira a acuerdos "bien pensados y equitativos", aunque en recientes discursos privados se ha mostrado menos dubitativa, según declaraciones reveladas por WikiLeaks en las que afirma "soñar con un mercado común que abarque al conjunto del hemisferio americano".

JEREMY TORDJMAN/AFP