Cambio y fuera

Contingencias ambientales y derechos humanos / I

Varias realidades afloraron durante la contingencia ambiental de mediados de marzo: una es que la mayoría de la gente ignora qué pasa, cómo se mide la calidad del aire y las consecuencias y daños a la salud que provoca respirar en esta ciudad. Menos aún se sabe que, como dice el especialista Javier Riojas Rodríguez, "la Ciudad de México es un monumento a la violación de los derechos humanos ambientales" contenidos en el artículo 4º constitucional. Y que el principal custodio de esos derechos, el Estado, no ha cumplido, pero tampoco la ciudadanía "porque no puede exigirse un derecho que se desconoce".

El doctor Riojas, profesor de Estudios Internacionales en la Universidad Iberoamericana, especialista en medio ambiente, asegura en entrevista que la contingencia se veía venir. Luego de las graves crisis de fines de los años 80 y principios de los 90 se tomaron medidas importantes que dieron resultados positivos en la calidad del aire de la Ciudad de México durante años, pero a partir de 2008 la situación empezó a empeorar. Por un lado, la verificación vehicular se corrompió, por lo que hoy vemos circulando vehículos altamente contaminantes; por el otro, aumentó el número de automóviles debido al abaratamiento y las facilidades de compra; además, con el Hoy no Circula mucha gente adquirió un segundo coche, generalmente viejo, que sigue circulando y recientemente miles de autos volvieron a las calles a raíz del amparo concedido por la SCJN... Esos factores, combinados con elementos meteorológicos, como un sistema de alta presión, ausencia de nubes y vientos, una inversión térmica y alta radiación solar que disparó los niveles de ozono, derivaron en la contingencia ambiental del 14 de marzo.

No hay duda de que el transporte es el mayor emisor de contaminantes y en la zona metropolitana de la Ciudad de México se consumen a diario 45 millones de litros de gasolina. También es un hecho que el ozono, junto con las partículas suspendidas, es el contaminante más presente todos los días y que mantener la activación de la contingencia en 180 puntos Imeca era una irresponsabilidad cuando la norma de salud establece que rebasar los 100 puntos ya empieza a ser dañino. Según el Instituto Nacional de Salud Pública, en la zona metropolitana de esta ciudad ocurren unas 2 mil muertes al año asociadas a la contaminación atmosférica y unas 20 mil en el país.

Por eso, para Riojas, las medidas temporales anunciadas ayer por la Comisión Ambiental de la Megalópolis son bienvenidas, "pero no suficientes" porque se requiere toda una reformulación integral que contemple otros factores contaminantes. (Continuará).


adriana.neneka@gmail.com