Cambio y fuera

Los malabares de Conaculta y Hacienda

Felicidades a Elena Poniatowska,  premio Cervantes

Cuando descubres el divorcio entre el discurso político y la realidad, los programas oficiales y las prácticas culturales de la mayoría de la gente, entre el pensamiento que se desarrolla en la academia y lo que se discute en el Congreso, cuando escuchas que somos un país megadiverso y rico culturalmente, pero no ves un Estado que apueste por potenciarlo… los caminos se bifurcan: o nos entregamos en silencio al juego de la simulación o asumimos el reto de exigir más claridad.

La conferencia de prensa que ofrecieron hace dos días el subsecretario de Egresos de la SHCP, Fernando Galindo Favela, y Rafael Tovar y de Teresa, presidente de Conaculta, resultó un complejo ejercicio de simulación para convencer, mediante malabares aritméticos, de que no hay tal disminución al presupuesto para cultura en 2014, “sino un incremento de 3.4 por ciento”.

En el Presupuesto de Egresos aprobado por la Cámara de Diputados, a Conaculta se le asignaron 12 mil 592 millones de pesos para el ejercicio fiscal de 2014, es decir, 4 mil millones menos que en el de 2013. Ante la inquietud generalizada, los funcionarios citaron a los reporteros de la fuente en la biblioteca Antonio Ortiz Mena de Palacio Nacional para asegurar que no hay un recorte al “sector cultura”, sino todo lo contrario. Y es que sumaron los recursos asignados al Instituto Mexicano de la Radio, al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, al Canal 11 y al Instituto Nacional del Derecho de Autor (que no son parte de Conaculta) y agregaron aquellos “etiquetados” por el Legislativo para proyectos de infraestructura cultural en estados y municipios (de 2 mil millones 728 pesos) que administrará la SHCP a través del Ramo 23 y los destinados a asociaciones civiles (mil 867 millones). Así vista, la suma asciende a 18 mil 347 millones de pesos, es decir, “600 millones más que el Presupuesto de 2013”.

Los fuertes recortes a Canal 22, Estudios Churubusco, Centro de Capacitación Cinematográfica, librerías Educal… “son relativos”, expresó el presidente de Conaculta y argumentó que se compensarán con “el aumento de 3.8 por ciento”, los programas comunes y las nuevas plataformas digitales.

La conferencia duró menos de 20 minutos y solo tres reporteros pudieron hacer preguntas a las que los funcionarios, visiblemente incómodos, dieron la vuelta o sugirieron turnar al Congreso. Lo único claro es que la Auditoría Superior de la Federación fortalecerá el mecanismo de rendición de cuentas sobre el ejercicio de los recursos y hará más eficiente su entrega.

Seguí la rueda de prensa por internet. Comenzó y terminó en medio de una atmósfera tan helada como los números, tan fría como el pragmatismo oficial y tan extraña como el discurso que viste de optimismo una realidad que lo contradice, en este caso: el duro recorte presupuestal a Conaculta.

El especialista Eduardo Cruz Vázquez dijo hace unos días en el CIDE que en México se ha privilegiado el valor simbólico de la cultura sobre el económico. Lejos del equilibrio, hoy parece que el poder privilegia la incertidumbre.

adriana.neneka@gmail.com