Cambio y fuera

El Instituto Nexus en México

Convencido de que la cultura y la conciencia moral están íntimamente conectadas y que tal y como está el mundo hoy es resultado de la pérdida de valores humanos fundamentales de la civilización, el filósofo Rob Riemen ha decidido internacionalizar el prestigiado Instituto Nexus, que creó y preside desde hace 25 años en Holanda. Y en una visita reciente me confirmó: “Abriremos Nexus en México”.

A Riemen le sorprende la excelente recepción de su libro Nobleza de espíritu, una idea olvidada que acaba de reeditarse en México (Taurus) y la disposición que hay aquí para debatir temas filosóficos. A pesar de los enormes problemas que enfrenta este país, encuentra una sensibilidad cultural “mucho más fuerte que en Estados Unidos, Europa, Rusia, China… y por eso pensamos abrir una academia Nexus aquí”. Otros lugares en su red son El Cairo, Beirut, Roma, Budapest, Nueva York, Washington, Barcelona y Nueva Delhi.

Nexus busca estimular el debate público intelectual y ofrecer un contrapeso a toda forma de fanatismo y al enfoque unidimensional que rige a las sociedades contemporáneas, para poner al alcance de la gente aquellos valores filosóficos y culturales de la tradición humanística europea que tienen que ver con la libertad, la justicia y la verdad, el arte y la cultura. Reconocido en el mundo por el alto nivel de sus conferencias, simposios, ediciones y clases magistrales, ha contado con la participación de autores como Steiner, Calasso, Kolakowski, Coetzee, Kaspárov, Barenboim, Habermas, Sontag o Amos Oz.

Nexus se inspira en las escuelas talmúdicas de la diáspora judía, las academias platónicas y los monasterios cristianos del siglo V, las universidades del siglo XI o los salones culturales de la Ilustración después, es decir, en aquellos faros del conocimiento que en épocas oscuras sembraron las raíces de un nuevo Renacimiento. Ninguno tuvo efectos a corto plazo, pero a la larga fueron centros que conservaron el legado cultural, revolucionaron las mentalidades y contribuyeron a la supervivencia de la civilización.

Como aquellos centros, el Instituto Internacional Nexus pretende tener un impacto comparado al de “la sal de la tierra” o al de “la levadura en la masa”. Los dos son invisibles, pero su impacto es crucial. (La entrevista completa con Rob Riemen se publicará en Laberinto).

adriana.neneka@gmail.com