Cambio y fuera

Contra la homofobia

¿Qué mató a los 49 gays, lesbianas, bisexuales, trans y heterosexuales que bailaban en una disco de Orlando? ¿Fue terrorismo? ¿Homofobia? ¿Odio? ¿El derecho constitucional de portar armas? ¿El discurso de Trump? ¿El patriarcado? ¿El heterocentrismo? ¿Fueron todas esas razones? ¿Son excluyentes? ¿Cuál pesó más?", se pregunta Genaro Lozano en su artículo del martes en Reforma.

El episodio lleva a múltiples lecturas. Me detengo en la homofobia y en el peso del odio dentro de la mente desquiciada de Omar Siddique Mateen. Pero también en la de los encapuchados que a fines de mayo mataron a cinco personas e hirieron a 14 más en el bar gay Madame de Xalapa, Veracruz. Y en la de los responsables de los mil 310 crímenes de odio perpetrados en México de 1995 a 2015.

Un video grabado al interior del Pulse, tomado por una jovencita durante la fiesta latina, antes de que la abatieran las balas como a 48 personas más, refleja el instante en que "pasamos del mejor momento de nuestras vidas a la peor noche de nuestra existencia", como dice Patience Carter, sobreviviente. Todos eran jóvenes (la mayoría latinos, cuatro mexicanos), que habían dado el valiente paso a reconocerse y a festejar la vida juntos. Luis Sergio Vielma, de 22 años, trabajaba en el juego de Harry Potter para los estudios Universal. Por él, J.R. Rowling tuiteó: "No puedo dejar de llorar". Y es que la tragedia es difícilmente soportable si es que hay un mínimo de sensibilidad y conciencia.

Muy lejos están las declaraciones de algunos representantes del clero, como las del obispo de Culiacán sobre la iniciativa de EPN para legalizar el matrimonio gay, o la del ¡funcionario público! de Jalisco que aplaudió el asesinato masivo en el Pulse, entre otros ejemplos preocupantes. Pasan por alto que los derechos y libertades civiles conquistadas son para todos. Desconocen la evidencia científica en el sentido de que la orientación sexual se debe a factores biológicos, lo que reconoce la American Psychiatric Association desde 1973 y la OMS desde 1992. ¿Ignoran también que el discurso homofóbico abona el terreno para el prejuicio, la discriminación y el odio?

Qué lejos están de aquellos policías de Los Ángeles que escuché en CNN. Horas después de la masacre en Orlando, y poco antes de la marcha del orgullo gay en su ciudad, ya habían detenido a un tipo armado que se dirigía al desfile, y aún así convocaron a la comunidad LGBTTTI a seguir adelante con éste y "festejar el amor en la diversidad". Acudieron más de 400 mil.

Ellos ya dieron el paso de la tolerancia y el respeto a la conmemoración de la diversidad. Nada mejor contra la homofobia.

adriana.neneka@gmail.com