Cambio y fuera

Vía crucis… por el Tamiflú

La fiebre de 41 grados lo tumbó, el cuerpo todo le dolía y la noticia de que la prueba de Influenza tipo AH1N1 dio positivo le preocupó. Pero nada consternó tanto a Carlos como el desabasto de Tamiflú en hospitales y farmacias y más aún: la burocracia del IMSS para atender a los pacientes de este virus que solo la semana pasada en México provocó la muerte de 95 enfermos y el contagio de mil 321 personas más, según reportes de la Secretaría de Salud.

Después del gozoso concierto de los Rolling Stones y luego de la contingencia ambiental más grave en 14 años en la Ciudad de México, Carlos terminó su semana en Cuernavaca, en medio de un verdadero vía crucis en busca de Tamiflú. Él no lo sabía, porque la información no se ha destacado en los medios, pero este invierno los casos de influenza en este país aumentaron un 125 por ciento con respecto a la temporada 2014-2015 y, según información oficial dada a conocer el viernes 18 de marzo y publicada en El Universal, en este periodo invernal han muerto 277 personas (204 por AH1N1) y se han dado 7 mil 236 contagios.

El mismo viernes por la tarde un laboratorio confirma a Carlos que la prueba es positiva. Su médico le receta Tamiflú. Y comienza el periplo por todas las farmacias de Cuernavaca, la Cruz Roja, el hospital Henri Dunant... Ninguno tiene el medicamento. En la Ciudad de México tampoco lo hay. Ya de noche se dirige al IMSS de Plan de Ayala, donde encuentra unas 50 personas enfermas esperando turno. Agotado, opta por volver al día siguiente.

Afiliado al IMSS desde hace 10 años, llega a las 6 de la mañana del sábado con el resultado del laboratorio en la mano. Le dicen que el Tamiflú lo administra la subdirección, que lo tiene bajo llave ... Le sacan placas, le ponen suero...y cuatro horas después le dan cuatro tabletas, para dos de los cinco días de tratamiento, y le ordenan que vuelva el lunes por más. Se presenta a las 8 am y lo reciben así: "Hoy no damos consulta por ser día feriado, hay poco personal, venga mañana". Pero él necesita tomar su dosis a las 10 am para no interrumpir el procedimiento y pide que de una vez le den lo que falta. "No tenemos". Él muestra la orden que le dieron dos días antes. "No estamos obligados", "el lunes aún no termina"... Insiste, con desesperación. "Deje ver", le dice un empleado. Hora y media después vuelve con dos pastillas para la toma de ese día y le advierten que por el resto regrese el martes. Ya no lo hace y viaja a la CdMx, donde para esa tarde ya han abastecido algunas farmacias.

¿Cuántos enfermos sobreviven al vía crucis? ¿Cuántos mueren por influenza y cuántos pierden la vida por negligencia?


adriana.neneka@gmail.com