Cambio y fuera

Umberto Eco, periodismo, política y cinismo

Dice Roberto Saviano que “Umberto Eco ha escrito una novela que es el manual de comunicación de nuestro tiempo”. Para otros, se trata de una parodia feroz del periodismo y la política. Pero leer Número cero estos días y en el contexto mexicano, implica también el encuentro con un espejo monopolizado por el cinismo.

La nueva novela, una ficción inspirada en la realidad, trata de un editor que planea un periódico, no para el público, sino como instrumento de chantaje. Transcribo aquí algunas citas del personaje y sus colaboradores:

“Hoy en día, para rebatir una acusación, no es necesario probar lo contrario, basta deslegitimar al acusador”.

“Fulanito se entera que tienes noticias sobre él, no sabe cuáles, pero todos tienen un esqueleto en el armario, y ya ha caído en la trampa: en cuanto le pidas algo, se avendrá a ser razonable”.

“Los periódicos no están hechos para difundir, sino para encubrir noticias”.

“Vivimos en la mentira y, si sabes que te mienten, debes  vivir instalado en la sospecha”.

“La actualidad es descubrir que alguien nos ha estado engañando hasta ahora. Es más, nos han estado engañando muchos; es más, todos”.

“El lector entiende lo que está pasando solo si se le dice que estamos en un cuerpo a cuerpo… que vivimos una etapa convulsa… que vivimos con el agua al cuello… Y el político no dice o afirma con energía, sino que clama”.

“La solución más prudente suele ser decantarse por lo sentimental, ir a entrevistar a los parientes… ¿qué ha sentido con la muerte de su hijo?... regodearse con la mala suerte ajena… y la indignación hay que dejársela a los periódicos de izquierdas, especializados en eso”.

“Nada puede turbarnos ya… Estamos curados de espanto...”.

“La gente quiere milagros, no escepticismo radical chic”.

“Los acontecimientos culturales sobresalientes hay que referirlos en forma de entrevista. La entrevista con un autor sosiega, porque ningún autor habla mal de su obra”.

“Nos estamos acostumbrando a perder la vergüenza. ¿No te has fijado en que todos los entrevistados de esta noche contaban tranquilamente que habían hecho esto y aquello, y casi esperaban una medalla?... corrupción autorizada, el mafioso oficialmente en el Parlamento, el defraudador fiscal al gobierno…”.

Eco describe la “máquina del fango”: deslegitimar al adversario y desprestigiarlo sobre cuestiones privadas. Basta con difundir una sospecha.

La máquina del fango, en tiempos electorales, a todo vapor. Los medios ¿contrapesan o le dan combustible?

adriana.neneka@gmail.com