Cambio y fuera

Tlahui

Con tan solo lo que ignoramos de este mundo se podría construir otro mundo", escribe Ignacio Solares. Yo confieso que ignoraba, casi todo, de Santa María Tlahuitoltepec, uno de los 16 pueblos originarios de Oaxaca asentado en el punto más alto de la sierra mixe, pero acepté la invitación de dar un taller de periodismo en aquél lugar. Jamás imaginé lo que me esperaba.

A las faldas del Cempoaltépetl, cerro sagrado para la comunidad ayuujk, la neblina y la música de viento envuelven el lugar todas las tardes.

¿Un proyecto de educación alternativa a nivel superior? ¿Autogestiva y autónoma?, me pregunté cuando Rigoberto Vásquez me propuso una estancia de cuatro días en la Universidad Comunal Intercultural del Cempoaltépetl (Unicem), abierta en 2012 "para promover la formación de profesionistas arraigados culturalmente que generen estrategias y mecanismos para el bien vivir de sus comunidades locales y globales".

Y ahí estaba, frente a un grupo de estudiantes que dialogan en ayuuk (mixe), que hablan y escriben español y que cursan la licenciatura de Comunicación Comunal armados de un patrimonio cultural ancestral vivo, habilidades asombrosas para la escritura, la narración y la tecnología digital, el entendimiento profundo de su lengua y, sobre todo, con la filosofía Wejën Kajën que busca un "despertar" para "desenvolverse" en cualquier contexto. Lo que me quedó muy claro cuando descubrí, por ejemplo, a un integrante de Nortec Collective (toca trompeta y tuba) participando en el taller, y luego, en diversos rincones de la montaña, a una egresada de la UAM que vuelve para rescatar el calendario ayuuk a punto de perderse, a un biólogo que retorna para estudiar la biodiversidad de la región, a un sociólogo que cursó la maestría en Brasil pero que regresó a Tlahui...y a un colectivo de jóvenes bilingües que quieren ser capaces de crear ideas, saberes y conocimientos con visión comunal. Por eso estudian aquí, para definir lo que son y quieren ser ante la marginación y emprender procesos organizativos desde sus propias miradas.

La cosmogonía ayuuk es piel y alma del pueblo. Un Bachillerato Integral Comunitario Polivalente (Bicap); el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (Cecam) que nutre a las bandas filarmónicas de la región y cuyos alcances ya son internacionales, la Radio Comunitaria Jenpöj, que se enlaza vía internet con los migrantes, el uso de software libre...

Cuántos motivos para entender por qué los mixes de Tlahui se reconocen como "los jamás vencidos" y para convencernos de que Ignacio Solares tiene razón.


adriana.neneka@gmail.com