Cambio y fuera

Pascuala Corona, la cuentera

Parecía un personaje de cuento infantil. Y su casa, un laboratorio imaginario con probetas llenas de letras; matraces para guardar adivinanzas, rimas, retahílas y dichos populares; sifones desbordados de fantasías y destiladores por donde escurrían leyendas; tubos de ensayo para mantener viva la curiosidad; botellas repletas de colores y vasos con sabores; microscopios para captar lo invisible; una bolita mágica para comunicarse con sus colegas de otros tiempos como Oscar Wilde; un librero lleno de secretos y un enorme embudo por donde fluían todos los relatos y narraciones que recogió a lo largo de su vida por todos los rincones de México. Al centro estaba el mechero y cuando lo encendía aparecían todos sus cuentos listos para ser narrados.

Ahí, Teresa Castelló Yturbide, la investigadora, autora de libros sobre tradiciones y artes de México, se convertía en Pascuala Corona para escribirle y contarle cuentos a los niños. Tomó el nombre de una nana de las muchas que tuvo de pequeña, y que con sus relatos le abrían la puerta a otro mundo: el de un México inesperado y maravilloso. Recorrió el país y recopiló cuentos de nanas y los que oía en las cocinas de las haciendas y que platicaban las cocineras, los mozos, los arrieros, las amas de llaves y los caballerangos al calor del fogón. Y los escribió, pero también los contaba en voz alta. Así recitaba adivinanzas, dicharachos y versos. Decía: “Una pieza arqueológica aún enterrada está bien cuidada por la tierra, pero la tradición oral, si no la rescatamos y difundimos desaparece por completo”.

La conocí a sus 70 años, tenía mil proyectos, carita de duende y una convicción: “Quien cuenta un cuento a un niño lo está enseñando a soñar y eso es precisamente lo que nos convierte en seres humanos”.

El traje indígena en México, Presencia de la cocina prehispánica, Colorantes naturales en México y El arteplumario en México son algunos de los libros de Tere Castelló. De Pascuala: El niño dulcero, La seda, ElSeñor don Gato, El morralitoy el ocelote, Elpozo de los ratones... En 2012 se reeditó su clásico, Cuentosmexicanos para niños, con ilustraciones de Gabriel Pacheco. Sí, sí, sí, decía, “en mi obra todo es México porque adoro este país donde todavía hay tanto que descubrir, antes de que se nos vaya de las manos”.

El 20 de enero, a los 97 años, con más de 30 libros publicados, el Premio Antoniorrobles, el Juan de la Cabada y la medalla Marie Curie de la Unesco, Pascuala Corona dejó este mundo para irse a otros, seguramente en busca de más cuentos.

adriana.neneka@gmail.com