Cambio y fuera

Mariguana

La Suprema Corte de Justica de la Nación decidió posponer para la próxima semana el debate acerca de la descriminalización del consumo y cultivo personal de la mariguana con fines recreativos. Pero, afortunadamente, el tema ya forma parte de una sana discusión colectiva.

Si bien la iniciativa del ministro Arturo Zaldívar se centra en el argumento de la libertad individual y el derecho a la personalidad a partir de un amparo de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (Smart), hay otros ángulos que se integran al debate.

Y algunas paradojas: la mariguana representa 80 por ciento del consumo de drogas en México y es la de más alto índice de crecimiento (se calcula que hay en el país 5.7 millones de consumidores y que en los últimos cinco años el consumo entre jóvenes pasó de 4 a 6.6 por ciento). Sin embargo, sus tasas de consumo ocasional y problemático son todavía mucho más bajas que las de otros países y, aunque los niveles de tráfico y violencia son muy altos, el crimen atribuido a los usuarios es mínimo.

México satisface un 25 por ciento de la demanda de mariguana en Estados Unidos y la distribución de 3 mil 500 de toneladas de cannabis hacia el norte reditúa al crimen organizado cerca de 2 mil millones de dólares anuales. Mientras que de este lado el tráfico ilegal violenta la vida de millones de habitantes, allá 23 estados permiten el uso medicinal de cannabis, cuatro más legalizaron el uso recreativo y otros tantos están por debatirlo.

Raphael Mechoulam, pionero en las investigaciones acerca de la composición química de la mariguana, quien identificó el psicoactivo tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD) con todo su potencial terapéutico, encabezó en Israel uno de los programas más exitosos en el uso médico de la cannabis, al que unos 20 mil pacientes tienen acceso hoy en día. Está demostrada su eficacia analgésica y antiinflamatoria en enfermos con padecimientos crónicos y degenerativos como esclerosis múltiple, hipertensión, artritis, reumatismo, migraña... mengua los efectos secundarios de la quimioterapia en pacientes con cáncer y ayuda a víctimas del sida. El mismo experto advierte que el uso prolongado de variedades de mariguana altas en THC puede desencadenar ataques de ansiedad o esquizofrenia entre quienes tienen una predisposición genética al padecimiento.

Puede que la descriminalización del consumo no erradique la violencia, pero la ilegalidad la incentiva. En el uso milenario de la mariguana, bienvenido el debate que ofrezca nuevas perspectivas en lugar de nuevas cárceles.


adriana.neneka@gmail.com