Cambio y fuera

Exploración petrolera y medio ambiente

La historia continúa en muchos lugares del mundo, como México, donde la riqueza del entorno natural convive con sociedades vulnerables. Y la avaricia entra en escena.

La historia tiene lugar en Virunga, el gran parque nacional africano. Los protagonistas: un príncipe y su equipo de guardabosques comprometidos a cuidar un entorno rodeado de montañas, volcanes y sabanas y habitado por más especies animales que cualquier otro lugar del mundo, incluidos los gorilas en peligro de extinción. Los antagonistas: un consorcio británico dispuesto a todo para llevar a cabo perforaciones en busca de gas y petróleo. En medio: milicianos rebeldes ávidos de dinero y un Estado débil que, luego de dos décadas de guerra civil, da licencias de exploración porque las inversiones extranjeras benefician la economía.

Emmanuel de Merode es el príncipe y antropólogo belga que asumió la dirección del parque en 2008 para proteger Virunga. Luego de 140 guardabosques asesinados en 15 años, formó un equipo de nativos convencidos de que la naturaleza es fuente de vida y que el ecoturismo que atraen los gorilas de montaña, a los que cuidan con devoción (solo quedan 800 en el planeta), no solo aporta sustentabilidad económica para la conservación (genera 300 millones de dólares al año), sino que es clave para la estabilidad y la paz.

Con una licencia disfrazada de “investigación científica”, Soco International, corporativo encabezado por el texano Ed Story con base en Gran Bretaña, entró al parque con una docena de soldados armados en 2011 luego de acordar con el gobierno de la República Democrática del Congo un pago de 15 mil dólares mensuales al Instituto Congolés para la Conservación de la Naturaleza. Estableció su base al sur del Lago Edward, donde los pescadores que se oponen a la exploración petrolera son silenciados con métodos que recuerdan los tiempos de Leopoldo II.

El documentalista Orlando von Einsiedel se internó en el parque durante un año y registró esta historia, pero también, los sobornos con los que Soco pretende comprar a todos.

Virunga, su documental producido por Leonardo DiCaprio, se estrenó a fines de 2014 en Netflix. Cuando estaba en edición, De Merode fue víctima de una emboscada de hombres armados que lo hirieron de muerte y sobrevivió de milagro. Hoy, varios socios de Soco se han retirado del proyecto y, como Total y Shell, ya renunciaron a perforar en sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, como Virunga.

La historia continúa en muchos lugares del mundo, como México, donde la riqueza del entorno natural convive con sociedades vulnerables. Y la avaricia entra en escena.

adriana.neneka@gmail.com