Argumentos a debate

El triunfo de Juan Carlos Varela en Panamá

Aunque las encuestas apuntaban hacia una reñida elección entre los tres candidatos punteros, de las del 4 de mayo de 2014 resultó como claro vencedor el actual vicepresidente Juan Carlos Varela, candidato de la alianza entre la centroizquierda (Partido Panameñista) y la democracia cristiana (Partido Popular). Su triunfo, derrotando por casi 8 puntos porcentuales al candidato oficialista José Domingo Arias, supone un golpe importante al Partido Cambio Democrático y al propio grupo político de Martinelli cuya esposa, Marta Linares, fue también derrotada como candidata a la vicepresidencia en fórmula con Arias. Conviene recordar que Varela, actual Vicepresidente en funciones, fue compañero de fórmula del presidente Martinelli en las elecciones del 2009 y, además de la vicepresidencia, fungió como Ministro de Relaciones Exteriores hasta agosto de 2011 cuando Martinelli lo destituye luego de un conflicto político. Varela renunció al Ministerio pero no a la Vicepresidencia, precisamente por la naturaleza constitucionalmente irrenunciable del cargo, y reagrupó al panameñismo para enfrentar en las urnas al candidato de Martinelli 3 años después.

Juan Carlos Varela Rodríguez tiene una biografía peculiar y una notable trayectoria política en Panamá. Desde muy joven militó en las filas del panameñismo- un partido nacionalista prohibido por la larga dictadura de Omar Torrijos y uno de los principales protagonistas del proceso democratizador de los noventa- con una convicción de izquierda forjada a través de una educación jesuita cercana a la teología de la liberación. Varela fue testigo y, al mismo tiempo, víctima de la persecución de las décadas de los setenta y ochenta, del golpe de Estado que depuso a Arnulfo Arias -el padre de la democracia panameña- de la guerra sucia emprendida contra la oposición en el contexto de las guerras civiles en Nicaragua y El Salvador, del golpe de Estado de Noriega y de la invasión estadounidense para restablecer al depuesto presidente electo Guillermo Endara.

Según el testimonio del propio Varela, estas experiencias dejaron una huella indeleble en su formación política y terminaron de forjar un ideario que enfatiza la urgencia de combatir la desigualdad, trabajar a favor de la paz y la unidad nacional, y combatir la corrupción que, sin duda, se salió de control durante la administración de Martinelli. De ahí una de sus promesas de campaña principales: convertir la política de Panamá de un negocio a un servicio". La peculiar biografía de Varela se completa al advertir que pertenece a la familia propietaria de Varela Hermanos, la empresa de licor más grande de Panamá y al advertir, en sus propuestas de campaña, que a pesar de la agresiva política social que busca emprender, se ha trazado también el objetivo de mantener el crecimiento económico y no comprometer el clima de negocios tan propicio para las exportaciones y la inversión extranjera que ha caracterizado a Panamá en las últimas décadas. El proceso también fue peculiar. Incorporó por primera vez a candidatos independientes y se llevó a cabo en un clima democrático y ordenado sin incidentes ni irregularidades graves en donde los candidatos perdedores reconocieron su derrota de inmediato. Enhorabuena, por tanto, a Varela, a Isabel Saint Malo, la nueva y talentosa vicepresidenta electa, y a todos quienes participaron de este ejercicio que fortalecerá aún más la ejemplar democracia panameña.