Argumentos a debate

El terremoto en Nepal y la cooperación

Hace prácticamente una semana, uno de los países más pobres del continente asiático y, al mismo tiempo, uno de los más relevantes en materia de sitios inscritos en la lista del patrimonio cultural de la UNESCO, sufrió el peor terremoto registrado en décadas. En Nepal, se vive hoy una auténtica crisis humanitaria no solo por los profundos daños materiales ocasionados o por el balance actual de víctimas -más de 6 mil personas- sino por la compleja búsqueda y rescate de supervivientes, el saldo en materia de desplazados internos -prácticamente de 2.8 millones según cálculos conservadores- y las necesidades insatisfechas de gran parte de la población, especialmente en zonas rurales y remotas, para la obtención de medicinas, alimentos, agua potable y otras provisiones. El número de heridos ha alcanzado ya la cifra de los 13,932 y ante las necesidades inmediatas -la atención a los heridos, las labores de rescate y las medidas sanitarias- como de largo plazo -la reconstrucción de vías de comunicación, normalización de servicios públicos, entre otros- la comunidad internacional y los organismos internacionales se han volcado en auxilio a este país luego del terremoto y sus potentes réplicas.

Ante la devastación generalizada, cuya reconstrucción se calcula costará más del 20% del PIB del país, la cooperación internacional es crucial. China e India, los poderosos vecinos de Nepal, reaccionaron prácticamente de inmediato enviando aviones con fuerzas especializadas en emergencias, médicos, alimentos, medicinas y equipo. Lo mismo hicieron la Unión Europea y sus países miembros, Pakistán, Israel, Estados Unidos, Japón, entre otros. La Organización de las Naciones Unidas, a través de sus agencias especializadas, y en coordinación con organizaciones no gubernamentales como la Cruz Roja Internacional, ha preparado también una auténtica cruzada de asistencia, con donaciones económicas, el envío de expertos y la provisión de bienes de asistencia de toda índole.

La vasta mayoría de los países del mundo, como corresponde a una situación de emergencia, han ofrecido ayuda a Nepal. Los países latinoamericanos no son la excepción. México, sin embargo, se ha quedado un poco rezagado en el trabajo de recolección de fondos y en la materialización pronta de ayuda a Nepal. Además de los dos especialistas y socorristas enviados para hacer búsqueda y rescate, el gobierno mexicano, a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional, informó que seguramente habrá también una aportación financiera.