Argumentos a debate

La reunión Peña Nieto-Obama: lo que pudo haber sido

Nadie puede negar la importancia de una reunión entre los Presidentes de México y Estados Unidos. No importa el momento ni la coyuntura, los temas o las razones de la misma. En el panorama general de la política exterior de México, las relaciones con Estados Unidos son absolutamente prioritarias por el impresionante volumen comercial en los intercambios bilaterales, los montos de inversión recíproca, el número de mexicanos que viven en Estados Unidos y la pléyade de intercambios que caracterizan una larga historia de interdependencia y que exigen nuevos y ambiciosos mecanismos de cooperación. Con todo, el más reciente encuentro entre los Presidentes Peña Nieto y Obama dejó muchos temas en el tintero y da la impresión, como advierten ya algunos analistas, de que se perdieron muchas oportunidades. Si bien se abordaron los temas consustanciales a la seguridad, la migración y la competitividad de América del Norte, se dejaron de lado asuntos verdaderamente prioritarios.

El diálogo siempre es positivo y abona a la construcción de una relación sólida e institucional. No obstante, los intereses de México en Estados Unidos exigen no desaprovechar una oportunidad como ésta para plantear asuntos que importan a millones de mexicanos. Un primer asunto prácticamente ausente fue el del comercio ilegal de armas. Mientras México sigue sufriendo los embates del trasiego ilegal de armas estadounidenses, el gobierno ha sido incapaz de plantear y convencer a su homólogo de la importancia de abordar este tema bajo el enfoque de la responsabilidad compartida y de convertirlo en un eje transversal de las preocupaciones estratégicas de Estados Unidos con respecto a la seguridad en nuestro país. Según un reciente estudio elaborado por la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés), el 70% de las armas incautadas en México provienen de Estados Unidos, gran parte de ellas a partir de transacciones ilegales. De ahí la importancia de que Estados Unidos aplique la ley en materia de exportación ilegal de armas a nuestro país. Un segundo asunto que no fue abordado a pesar de su inaplazable urgencia, es el cumplimiento del fallo de la Corte Internacional de Justicia en el denominado caso Avena. Luego de más de diez años de producida, esta resolución obligatoria aún aguarda ser implementada a plenitud en distintos estados de la Unión Americana. Más allá de la situación peculiar que presenta Texas, al negarse a obedecer el fallo para reconsiderar los procesos judiciales y las sentencias de decenas de mexicanos condenados a la pena de muerte a quienes se violaron sus derechos consulares, el Presidente podría emitir una nueva orden ejecutiva recordando la obligación asumida por el Estado en el máximo órgano judicial de la Organización de las Naciones Unidas. No obstante, fue encomiable constatar que el Presidente de México por fin ha hecho referencia a los temas migratorios al elogiar la audacia de la acción ejecutiva del Presidente Obama sobre el particular. Ojalá esto suponga dejar atrás la política de no mencionar los temas migratorios por considerar, equivocadamente desde mi punto de vista, que se politizan innecesariamente y afectan la discusión legislativa en Estados Unidos.