Argumentos a debate

De precios y expectativas: la gasolina y la reforma energética

El pasado 9 de marzo, el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, rindió el primer informe de resultados a seis meses de haber comenzado la implementación de la reforma energética. El secretario anunció que la reforma detonará inversiones por 62 mil 500 millones de dólares en el periodo 2015-2018 con la creación de 212 mil empleos directos e indirectos en las primeras dos licitaciones de la Ronda 1 que permite a las empresas la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas someras del Golfo de México. El discurso tuvo, sin embargo, una grave omisión. Si bien la dramática caída de los precios del petróleo podría devenir en una estimación más moderada sobre la detonación de inversiones, ha producido una externalidad positiva en distintos países del mundo: la reducción del precio de la gasolina. A partir de la disminución del 53% de los precios globales del petróleo de junio de 2014 a marzo de 2015, distintos países del mundo han efectuado ajustes a la baja en los precios a la gasolina. Por ejemplo, nuestros vecinos del norte y del sur, Estados Unidos, Guatemala, Panamá y Costa Rica redujeron los precios hasta por un 20%. En México, a pesar de ello, el precio de la gasolina lejos de disminuir se ha incrementado.

El tema es importante no sólo porque somos el país petrolero con una de las gasolinas más caras del mundo, fundamentalmente por comprarle a Estados Unidos el 50% de la gasolina que se revende al consumidor por encima del precio de adquisición original, sino porque un bajo costo de la gasolina podría ser clave para una reactivación económica que resulta inaplazable en el contexto actual de desaceleración y austeridad. La reducción del costo de la gasolina produciría una auténtica reactivación en distintos sectores económicos que dependen del uso de este combustible y que son especialmente sensibles a su precio como son las industrias de alimentos, de productos químicos o la propia metalurgia. De acuerdo con distintas estimaciones del Fondo Monetario Internacional, en economías como la nuestra, este impacto podría ser a tal grado positivo que sería responsable de un crecimiento de hasta un 1% del PIB. La gasolina en México es hoy alrededor de 70% más cara que en Estados Unidos. La prueba es que México compra en ese país gasolina a 8% el litro y la revende en territorio nacional a 13.70 pesos. No basta con llamados, como el de Emilio Lozoya.