Argumentos a debate

Hacia una nueva noción de seguridad nacional

En cualquier Estado democrático, las políticas y acciones vinculadas con la Seguridad Nacional deben estar sujetas al control, el seguimiento, la evaluación y el enriquecimiento del Poder Legislativo federal. En México esta función es desempeñada por la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional integrada por tres senadores y 3 diputados. Sus atribuciones no son menores puesto que además de formular las recomendaciones que considere pertinentes tiene también el importante cometido de solicitar informes concretos al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) sobre situaciones concretas vinculadas con la seguridad del país, conocer de los reportes de actividades de distintas instancias del Gobierno Federal y solicitar la comparecencia sistemática de funcionarios del más alto nivel para examinar algunos de los riesgos y desafíos más apremiantes en esta materia. En el fondo de lo que se trata es de ejercer labores de control y escrutinio a la política exterior de seguridad nacional para determinar, por ejemplo, si se ajusta a lo establecido por la propia Constitución, las leyes generales que norman buena parte de la operación del gabinete de seguridad nacional y al Programa para la Seguridad Nacional 2014-2018 del gobierno de la República.

La seguridad nacional es un concepto que evocar uno de los rubros estratégicos para el desarrollo de cualquier Estado democrático y supone un enfoque multidimensional para garantizar la seguridad interior, reducir la violencia, atender vulnerabilidades y utilizar la inteligencia para preservar los intereses nacionales con respeto a los derechos humanos. La seguridad nacional tiene que ver, por supuesto, con el diseño de políticas públicas para preservar la paz y la seguridad ciudadana a través de un combate sistemático a toda expresión violenta y delincuencial de alto impacto pero también supone atender las causas primigenias de cualquier conflicto social. Es importante, por lo tanto, transitar hacia un modelo de seguridad nacional más amplio con énfasis en la justicia y la inclusión social, el combate a la pobreza, a las desigualdades, de atención y prevención a las enfermedades y pandemias, preservación del equilibrio ecológico y defensa de las libertades individuales. No hay que olvidar que el artículo tercero de la Ley de Seguridad Nacional establece no sólo la obligación de proteger a la nación mexicana frente a amenazas y riesgos de todo tipo, la preservación de la soberanía e independencia nacionales pero también la preservación de la democracia, el estado de derecho y el fortalecimiento del orden constitucional. De ese tamaño es el reto con el que me he comprometido al asumir la Presidencia de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional. México vive momentos aciagos y todas las instituciones del Estado están a prueba. Es necesario restablecer la confianza en un quehacer responsable del poder público. Los lamentables hechos ocurridos en el estado de Guerrero demandan un incansable empeño por mejorar el marco institucional y legal en el que funcionan las instituciones de seguridad. Buscaremos afanosamente respuestas.