Argumentos a debate

El derecho a la identidad

Uno de los obstáculos más importantes para todo migrante indocumentado en Estados Unidos, además de la falta de documentos probatorios de una estancia legal, tenía que ver con la falta de documentos para acreditar su nacionalidad mexicana. Frecuentemente, antes de cruzar la frontera en condiciones extremadamente difíciles, los polleros recomiendan a los migrantes que destruyan sus documentos de identidad. Millones de mexicanos, por lo tanto, carecieron por décadas de credenciales para votar, licencias de manejo o actas de nacimiento para comprobar su nacionalidad durante su estancia en Estados Unidos. Luego de una encomiable decisión del gobierno federal y a la conclusión de un largo proceso de estudio y evaluación sobre las modalidades idóneas, a partir de hoy, los consulados mexicanos en Estados Unidos proporcionan copias certificadas de actas de nacimiento generadas en México. Los mexicanos ya no tienen que volver a su lugar de origen o reunir los requisitos para solicitarlos por interpósita persona mediante poder notarial. Según se ha informado, el Registro Nacional de Población hizo un importante esfuerzo en la digitalización de actas de nacimiento que se encuentran hoy en un banco de datos listas para ser impresas y validadas por las autoridades consulares.

Estas actas de nacimiento les permitirán a nuestros paisanos contar con un medio de acreditación de nacionalidad que les facilite la obtención de ciertos documentos y trámites indispensables para su estancia en Estados Unidos así como la posibilidad de volver a México. Este servicio se ofrecerá, también, en su momento, a través de consulados móviles y con un horario extendido paras las oficinas consulares con el fin de que el mayor número de mexicanos cuente con su acta de nacimiento. Casi simultáneamente, el estado de California comenzó a entregar licencias de conducir a aproximadamente un millón y medio de indocumentados de quienes poco más de un millón son de origen mexicano. Esta ley retrasada por varios años, por fin pudo aprobarse el año pasado, gracias al esfuerzo incansable del ex Congresista Gil Cedillo, y entrar en vigor recientemente. Constituye un logro crucial para la comunidad mexicana, y en general para la comunidad migrante, puesto que los accidentes y las violaciones al reglamento de tránsito han sido una de las causas principales de detención y eventualmente de deportación. Es importante resaltar que en posesión de ambos documentos, los mexicanos podrán verse beneficiados por los procesos de regularización migratoria anunciados por el presidente Obama consistentes en una suspensión de facto de las deportaciones para entre 4.5 y 5 millones de indocumentados quienes, cubriendo ciertas formalidades, podrían obtener un permiso de trabajo hasta por 3 años. Pero más allá de esta necesidad coyuntural, se trata de respetar y proteger un derecho esencial por sí mismo y para beneficiarse de los otros derechos fundamentales: el derecho a la identidad. El acta de nacimiento facilitará, en efecto, la obtención de beneficios sociales en México y en Estados Unidos pero, sobre todo, supone un vínculo indisoluble entre la persona y la nación a través de un nexo jurídico y político que se considera fundamental para su empoderamiento.