Argumentos a debate

Los damnificados del Brexit 

"En Gran Bretaña los jóvenes han votado por su futuro en Europa y han perdido. Han perdido por la decisión de los mayores. Gran paradoja interna: el futuro lo deciden los que no lo tienen" Felipe González, ex Presidente de España.

El 23 de junio se realizó el referéndum en Gran Bretaña en el que los ciudadanos votaron por permanecer o dejar la Unión Europea. Lo hicieron en un contexto en el que ocurre una fuerte ruptura generacional en el mundo occidental.

Los resultados finales por dejar la Unión Europea fueron de 51.9 % (17'410,742 votos) versus 48.1% (16'141,241) que votaron por permanecer. Los jóvenes de 18 a 24 años votaron 64% a favor de quedarse mientras los mayores de 65 años votaron en 58% por dejar a sus vecinos europeos.

Los más jóvenes, considerando su horizonte de vida, vivirán en promedio los siguientes 69 años con dicha decisión mientras los más longevos solamente 16.

Los jóvenes viven diariamente la revolución tecnológica en las comunicaciones y sin ninguna resistencia, están abiertos a otras culturas e interactúan con los ciudadanos del mundo sin estigmas o prejuicios. Su agenda implica una responsabilidad social que expresan en especial en el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Su preocupación solidaria opera bajo el principio de igualdad de derechos entre sus semejantes.

Por otro lado, las generaciones del siglo pasado se resisten a los cambios tecnológicos a pesar del aislamiento que les puede generar incluso entre sus familiares. Tienden a añorar los valores y tradiciones que vivieron en su juventud y no se adaptan a la desaparición de fronteras, la migración y la nueva realidad del siglo XXI. Responden de manera negativa a las personas de culturas diferentes y suelen ser intolerantes a ellas. Acusan a los extranjeros de sus problemas domésticos y reclaman la soberanía de sus países para aislarse del mundo y así intentar recuperar las comunidades cerradas que los vieron crecer.

Las expectativas de ambas generaciones no han sido cumplidas. Las promesas del capitalismo no llegaron para ninguno de los dos segmentos. Sin embargo, en la solución a sus problemas tomaron opciones distintas.

El tiempo dirá con claridad cuál fue la mejor decisión pero a las pocas horas parece que el futuro de la juventud inglesa será aún más difícil en el aislamiento del Reino Unido, ante la posible independencia de Escocia (probablemente también de Irlanda) y su adhesión a la Unión recién anunciada.

Ante la renuncia de Cameron por su derrota frente a sus compañeros del ala radical del Partido Conservador se espera la llegada de un nuevo Primer Ministro que inicie el proceso de salida y su reincorporación como jugadores individuales en el escenario internacional.

Parece una situación más compleja para ellos, frente a la realidad del nuevo siglo que sugiere que los desafíos solo podrán sortearse con éxito si existe la suma de esfuerzos de los Estados nacionales.

Aun con la salida del Reino Unido, sigue y seguirá siendo la Unión Europea el mejor modelo de instituciones de cooperación y solidaridad supranacional.