Argumentos a debate

Ni corrupto, ni ladrón

Guatemala y México comparten grandes retos y desafíos. Muchos de ellos se arrastran desde el siglo pasado sin que aún se resuelvan sus causas de fondo. La corrupción es quizás uno de los desafíos más urgentes que atender ante realidades similares. En Guatemala ha sido la causa de la salida anticipada del Presidente Otto Pérez Molina y la Vicepresidenta Roxana Baldetti quienes se encuentran hoy en prisión provisional bajo la acusación de encabezar una red de defraudación en las aduanas. Ambos, tras diversas movilizaciones sociales masivas convocadas a través de las redes electrónicas en las que se manifestaba el rechazo y hartazgo de la gente hacia la clase política, renunciaron a sus cargos.

Al llamado de la autoridad electoral para llevar a cabo elecciones presidenciales por un nuevo periodo de cuatro años llegaron a la segunda vuelta, celebrada el 25 de octubre, dos candidatos. Por el partido Unidad Nacional por la Esperanza (UNE) Sandra Torres, ex primera dama de Guatemala, quien tuvo que divorciarse del ex presidente Álvaro Colom para cumplir el mandato legal que impide a cónyugues de ex mandatarios postularse. Encabezando la candidatura presidencial del partido Frente Convergencia Nacional (FCN) se presentó Jimmy Morales, un comediante con 15 años al aire en la televisión nacional titular del programa "Moralejas" y doctorado en Seguridad Estratégica. De trayectoria política reciente compitió sin éxito en el año 2011 por la alcaldía de Mixco, más tarde en 2013 alcanzó la Secretaría General de su partido y en 2015 logró la nominación presidencial.

En medio de la crisis provocada por la corrupción, el escándalo por el número de personas del congreso y del gobierno involucradas y ante la decepción social de los partidos y políticos utilizó la frase "ni corrupto, ni ladrón" para enmarcar su propuesta de cambio. Es así como obtiene el triunfo superando con 67.44% de los votos a su competidora quien logra el 32.56% a su favor.

Ante la falta de credibilidad y confianza en el sistema político vigente los electores decidieron entregar las riendas del país a un político no tradicional de pensamiento conservador. Morales se distanció de los políticos desprestigiados para lograr representar la esperanza de la gente y asumirse como el gladiador contra la corrupción. Otros de los temas en su agenda son los relacionados al combate a la pobreza, a la violencia e inseguridad y la gran desigualdad así como, el atender la urgente necesidad de mejora en el sistema de salud.

El próximo 14 de enero de 2016 se realizará la transmisión de mando e iniciará un nuevo gobierno el cual se distingue por la ausencia de mayorías en el Congreso y con una fuerza parlamentaria de 11 diputados del Partido FCN (7%) de un total de 158 que lo integran. Quizás el mayor reto que enfrentará el próximo mandatario sea el construir la gobernabilidad y la agenda de cambio que requiere para transformar y limpiar de corrupción a las instituciones guatemaltecas. Sumar a más actores nacionales e internacionales a la causa de su proyecto político para mantener el respaldo social.

La relación entre México y Guatemala requerirá de un dialogo fluido y constante para sortear con éxito la seguridad y prosperidad de nuestra frontera mesoamericana. Podemos afirmar que si le va bien a Guatemala, también le irá bien a México por ello es que deseamos mucho éxito al Presidente electo.