Argumentos a debate

Wallenberg y Bosques: el premio del Consejo de Europa


Con el fin de perpetuar la memoria y labor del diplomático sueco y honrar a quienes llevan a cabo una labor de trascendencia a favor de la humanidad, el Consejo de Europa creó recientemente el premio RaoulWallenberg. Creado por la iniciativa del gobierno sueco y el parlamento húngaro, este Premio se entregará por primera vez el 17 de enero de 2014 con un jurado que reúne a personalidades con una larga trayectoria en materia de derechos humanos y derecho humanitario. En este contexto, el gobierno de México decidió nominar a Gilberto Bosques para la primera edición de esta presea a fin de reconocer la política de ayuda y asistencia humanitaria a favor de miles de perseguidos del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Gracias a su intervención miles de personas, principalmente refugiados españoles en Francia y una gran cantidad de ciudadanos polacos, franceses, húngaros, yugoslavos y alemanes, obtuvieron hospedaje, ayuda económica y asistencia médica pero, más importante aún, obtuvieron apoyo para viajar a México y escapar del holocausto. Durante su gestión diplomática en Francia, Bosques acondicionó dos castillos –La Reynarde y Montrgrand- donde albergó a más de 1500 perseguidos que en su momento recibirían visas y salvoconductos para viajar a México. Generaciones enteras de mexicanos, hijos y nietos de aquellos inmigrantes europeos, han contribuido a la construcción del México contemporáneo desde distintas trincheras del quehacer humano precisamente gracias a las gestiones que, como se titula el extraordinario documental de Lilian Liberman, fueron auténticas visas al paraíso.

Sin duda, se trata de un enorme acierto en la medida en que Wallengerg y Bosques no sólo fueron contemporáneos durante sus respectivas misiones diplomáticas en Hungría y Francia, sino que fueron integrantes de una red clandestina de apoyo y protección a refugiados establecida a iniciativa del propio Wallenberg en los años más aciagos del avance de los totalitarismos europeos. En efecto, este es el hallazgo central de una exposición que ya ha dado la vuelta al mundo auspiciada por la comunidad judía en distintos países y que lleva por título el de "Visas para la Vida". De acuerdo con esta recuperación historiográfica, esta red de alrededor de 20 diplomáticos en Francia, Hungría, Alemania, Lituania, Austria y Dinamarca trabajaron estrechamente en un rescate diplomático de cientos de miles de perseguidos en el periodo entre 1938 y 1945. Algunos de ellos lo hicieron incluso desobedeciendo directamente las políticas establecidas por sus propios países. Otros, como Bosques, fueron actores clave para que sus gobiernos adoptaran políticas crecientemente hostiles a los regímenes del Eje, para el rompimiento de relaciones diplomáticas y el establecimiento de políticas migratorias de puertas abiertas a los perseguidos judíos de todas las nacionalidades involucradas. Por sus acciones, ambos fueron encarcelados.