Argumentos a debate

Visita del Papa a Mexico

Durante los últimos días los líderes de las Camaras del Congreso de la Unión han hecho diversos pronunciamientos para pedir que en su próxima visita a Mexico, Jorge Mario Bergantín, sea invitado a la Camara de Diputados y a la Camara de Senadores. En diversas modalidades, envío de cartas, puntos de acuerdo, invitaciones de viva voz y propuestas existen pero aun no se han traducido en los acuerdos debidos para procesar formalmente la invitación a dar un mensaje a los legisladores y en su representación, al pueblo mexicano.

Debemos recordar que el jefe del Estado Vaticano ha reiterado su intención de viajar a nuestro país en febrero de 2016. La Secretaría de Relaciones Exteriores es la responsable de organizar las visitas a nuestro territorio de personalidades como el Papa y sin duda considerará las invitaciones que los órganos de gobierno del Congreso le formulen como uno de los tres Poderes del Estado mexicano.

Quizás el mejor escenario deba ser el que establece la Ley Orgánica del Congreso de la Unión en el que con mucha claridad establece el formato de Sesión Solemne de Congreso General. Es decir, cuando personalidades que visitan nuestro país como Jefes de Estado y de Gobierno se reunen en la sede del Poder Legislativo, que constitucionalmente corresponde al Palacio Legislativo de San Lázaro, concurren en él los 128 integrantes del Senado y los 500 representantes de la Camara de Diputados. Así ocurrió en 2005 con la presencia durante su visita a Mexico de la Presidenta de Chile, Michel Bachelet, durante su primer mandato quien desde tribuna pugnó por el empoderamiento de las mujeres en Mexico, América Latina y el mundo.

Es importante señalar que no solamente ha ocurrido que el Jefe del Estado Vaticano haya pronunciado un discurso a legisladores como ocurrió recientemente en los Estados Unidos de América. También lo ha recibido el Bundestag alemán y el Parlamento Europeo.

La visita que Francisco I haga a nuestro país se realizara en el marco del 24 aniversario del restablecimiento de las relaciones entre el Estado mexicano y el Estado Vaticano y sera una excelente oportunidad para condecorar con el mas alto galardón oficial de los mexicanos, que es la Orden del Águila Azteca a el primer Papa latinoamericano.

Esperemos los mexicanos que muy pronto nuestros líderes parlamentarios asuman una posición de Estado y formulen de manera oficial y correcta la invitación para que los Poderes de la Unión reciban a Jorge Mario Bergoglio y pueda hablarnos desde la más alta tribuna de la Nación a los mexicanos que estamos ávidos de mensajes de esperanza en el futuro.

Seguramente en nuestro territorio enviará un mensaje en los temas más sensibles en nuestra sociedad en el inicio del Siglo 21.