Argumentos a debate

Planeación a Largo Plazo

Los países que han adoptado la elaboración de Planes Quinquenales logran unificar a través de estos instrumentos sus objetivos, dar continuidad a los mismos y alcanzarlos con éxito en el largo plazo. Bajo la influencia de la URSS en el siglo pasado, la República Popular China y la República de Cuba tomaron el modelo. Ahora celebran, respectivamente y coincidentemente en el 2016, la reunión de sus correspondientes Partidos Comunistas para elaborar los documentos.

En marzo pasado, la República Popular China ratificó el XIII Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social bajo la tradición establecida en 1949. En él se plasma la visión de largo plazo y los lineamientos políticos, económicos y sociales para alcanzar las metas que permitan dar continuidad a sus objetivos como una civilización milenaria. Será el primero bajo el mando del Presidente Xi Jinping y su aspiración de rejuvenecer a la nación China.‎ El objetivo principal del XIII Plan Quinquenal es la de crear una sociedad modestamente acomodada con especial énfasis en la innovación y la apertura. Sus esfuerzos se enmarcan en la próxima celebración de dos Centenarios, el del Partido Comunista en 2021 y el de la Fundación de la República Popular en 2049.

Durante el mes de abril, en la República de Cuba se celebrará el VII Congreso del Partido Comunista en el marco del 55º aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución cubana. Actualizarán sus lineamientos para la elaboración de sus políticas públicas para el futuro. Establecerán su modelo económico y social para el desarrollo. El VI Congreso tuvo también el liderazgo del Presidente Raúl Castro y marco el inicio de la transformación del modelo económico del país y se espera continúe la profundización de dichos esfuerzos.

Mientras esto ocurre en los países con un modelo socialista, en la Unión Americana la campaña presidencial ha avanzado hacia un punto en donde ambos partidos comienzan a adoptar posiciones de menor apertura económica e incluso sus candidatos punteros a la Casa Blanca han dicho que no ratificaran el Tratado de Libre Comercio más ambicioso que se ha negociado entre once países del Pacífico (TPP) y que fue liderado por Barak Obama.

Por primera vez, desde la victoria del sistema capitalista, en el país que lidera a la civilización occidental bajo los principios de la democracia, los derechos humanos y las libertades; sus posibles Presidentes comienzan a cuestionarse y a poner en duda toda una estrategia de libre comercio en la zona más pujante que pretende ser esta alianza en el Océano Pacífico.

Todos los países observan con atención hacia donde se dirigen los Estados Unidos, especialmente cuando existe una "Nueva China" como potencia mundial en ascenso y con la que compartirá seguramente decisiones globales como ha ocurrido en el último lustro. Quizás llego la hora para los estadounidenses de adoptar algún instrumento como son los Planes de Largo Plazo para unificar sus objetivos y su visión. Los países que integramos el Tratado Transpacífico seguimos atentos su proceso.