Argumentos a debate

Mexicanos en operaciones de Paz de la ONU

Recientemente, un alto funcionario de la Cancillería aseguró a un medio de circulación nacional que el primer contingente militar y civil que México enviará a una operación para el mantenimiento de la paz de la Organización de las Naciones Unidas, luego de décadas de ausencia, podría estar listo en abril o mayo de este año. En efecto, el director general para la ONU de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Juan Sandoval Mendiolea, señaló que esta misión que entrará en operaciones de manera gradual y estaría conformada por observadores militares, ingenieros y médicos, entre otros oficiales del Estado Mayor, se encuentra ya en una avanzada fase de capacitación. Desde luego que se trata de una gran oportunidad para poner al servicio de los fines tutelados por la Organización, la gran experiencia de México en materia de asistencia humanitaria y atención en casos de emergencia. Esta ventaja competitiva de nuestro país se ha venido acumulando a partir de la experiencia para hacer frente a toda clase de desastres naturales, misma que es reconocida internacionalmente. Si bien la aportación de México puede resultar simbólica frente a las 122 mil 729 personas, entre personal militar y civil, que hoy presta servicio a las 16 operaciones de paz, es importante comenzar estas labores de preparación y entrenamiento con el fin de multiplicar la aportaciones mexicana en el futuro inmediato.

Sin embargo, lo que aún no se define es, a qué misión o misiones, de las 16 que actualmente se encuentran en operación en distintos países del mundo, serán enviados los oficiales mexicanos. Definitivamente, las 16 misiones desarrollan tareas esenciales para la preservación de la paz y la seguridad internacionales. Algunas de ellas se encuentran en una fase más bien primigenia y otras más bien en una etapa avanzada en la implementación de sus respectivos mandatos. Para algunos es obvio que México debería participar en la misión que Naciones Unidas ha establecido en Haití (misión de Estabilización) desde 2004. Sin menoscabo de que favorecer un entorno seguro y estable y de fortalecimiento de las instituciones de el único país en el hemisferio que mantiene una operación de paz es relevante, hay otras misiones en donde México puede hacer una aportación clave. Desde mi punto de vista, hay una en concreto colmada de razones y oportunidades para que México despliegue una participación positiva y exitosa. Se trata de la Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sahara Occidental o MINURSO que desde 1991 encuentra su mandato en virtud de la resolución 690 del Consejo de Seguridad de la ONU.