Argumentos a debate

Liderazgo de las Mujeres

México recibió a más de 300 legisladoras de 70 países en el Foro Global de las Mujeres Parlamentarias el pasado 7, 8 y 9 de octubre. Con la participación de mujeres de las diferentes regiones del mundo y de las diversas expresiones políticas se integraron paneles de liderazgos del más alto nivel. La conferencia magistral fue impartida por la ex presidenta de Costa Rica, doña Laura Chinchilla Miranda.

Durante su intervención señaló que el liderazgo de las mujeres se encuentra en consonancia con la evolución y el desarrollo de la humanidad. Cuando las tendencias sociales buscan construir esquemas de organización más horizontales e inclusivos, las mujeres generan espacios de consulta y participación amplios. Entienden que el éxito es resultado de un esfuerzo colectivo para construir cambios verdaderos y legados permanentes.

Con relación a las demandas sociales, la solidaridad y la compasión de las mujeres las acerca más a los jóvenes, la niñez y los adultos mayores. Son más sensibles a las demandas de las minorías y están conscientes de que se debe sembrar las condiciones de desarrollo presentes y futuras.

El siglo XXI exige a los líderes mayor integridad y transparencia mismos que se reflejan en el rostro de las mujeres. Ellas tienen claridad de que el éxito no se puede alcanzar a cualquier costo. Los medios y los fines deben ser igualmente nobles para poder construir mayores niveles de paz y de armonía.

Existe en el ejercicio de liderazgo de las mujeres un compromiso permanente de cuidar el medio ambiente. Su visión se acompaña de la necesidad de alcanzar un desarrollo sostenible para las futuras generaciones y en el mundo privilegian el diálogo, el respeto y el entendimiento.

Doña Laura Chinchilla resalta el liderazgo de las mujeres como aquel que tiene una mayor adaptabilidad a los cambios vertiginosos que vive la humanidad. Es un tipo de liderazgo más flexible y lo ejemplifica como un bambú frente al liderazgo masculino que emula más a un roble. Asegura que ser flexible no es sinónimo de debilidad.

También señaló durante su intervención que existen obstáculos que impiden que los liderazgos de las mujeres puedan avanzar con la rapidez que deseamos. Algunos de estos retos son visibles e institucionales pero existen otros que no son tangibles y son subjetivos. Estos últimos, relacionados con la cultura, siembran dudas en las mujeres. Frente a una tarea compleja los hombres a diferencia de las mujeres no dudan de su capacidad para lograrla con éxito. Hizo un llamado a las mujeres para trabajar en la liberación de las ataduras internas que nos limitan. Señaló que las mujeres deben convencerse de que tienen derecho a aspirar y de que pueden lograr su meta. Una vez alcanzado el objetivo la verdadera tarea apenas empieza. Pidió la suma de esfuerzos para no bajar la guardia pues la derrota llega cuando dejamos de luchar.