Argumentos a debate

Día Internacional del Migrante: acciones ejecutivas y reformas

El jueves pasado, como todos los 18 de diciembre desde el año 2000, se celebró el Día Internacional del Migrante. El secretario General de la ONU enfatizó al respecto la necesidad de hacer que la migración beneficie tanto a los migrantes como a las sociedades de origen y destino. La migración, recordó, es "una expresión de la aspiración humana por la dignidad, la seguridad y un futuro mejor. Es parte del tejido social y de nuestra condición como una familia humana". Banki-moon reconoció también que son 232 millones de personas que no viven en su país natal. La vasta mayoría de ellos son migrantes quienes, "con su valentía, su vitalidad y sus sueños, ayudan a que nuestras sociedades sean más prósperas, flexibles y diversas". Sin duda, una importante porción de ese numeroso grupo humano en el planeta está constituido por mexicanas y mexicanos, la mayoría de ellos indocumentados en Estados Unidos.

De ahí la importancia de hacer notar que el año que viene puede ser decisivo para la suerte de cientos de miles, quizá millones de migrantes indocumentados, la mayoría nacidos en México o de origen mexicano viviendo en ese país. En primer lugar, el año próximo comenzará a implementarse la acción ejecutiva que el Presidente Obama anunció recientemente en beneficio de todo inmigrante indocumentado que haya residido al menos cinco años en Estados Unidos de manera ininterrumpida y tienen hijos ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes en ese país. Igualmente, los indocumentados que entraron a Estados Unidos antes de cumplir 16 años de edad que viven en el país desde antes del 1 de enero de 2010 y hasta el presente de forma ininterrumpida y sin importar su edad podrán también acogerse a los beneficios de la acción ejecutiva. Básicamente, se trata de garantizarles que no se les deportará y que obtendrán un permiso de trabajo por un periodo de tres años renovables. Como es una acción ejecutiva, aunque tiene peso legal indudable, otra administración podría derogarla y desde luego que no cubre ni pretende beneficiar a los inmigrantes que hayan cruzado sin permiso las fronteras después del 1 de enero de 2014 o las que la crucen en el futuro. Estas últimas, de hecho, serán una prioridad para la política de deportaciones. No obstante, en el corto plazo se ha calculado que, de acuerdo con los requisitos establecidos, podrán calificar entre cuatro y cinco millones de inmigrantes indocumentados. En segundo lugar la acción ejecutiva, alegadamenteinterpuesta por la inacción del Congreso en esta materia, ya comienza a hacer sentir sus efectos en el escenario político previo a la instalación de un nuevo Congreso en Estados Unidos como resultado de las pasadas elecciones intermedias. Mientras el presidente Obama emplazó en noviembre pasado a los líderes de la Cámara baja a aprobar una reforma migratoria antes del inicio de la nueva Legislatura en enero, los republicanos reaccionaron con una nueva ofensiva en la materia.

17 estados con gobiernos republicanos demandaron al Ejecutivo por lo que juzgaron fue "ir contra la voluntad popular y la Constitución".