Argumentos a debate

Ciberseguridad

La revolución tecnológica en el Siglo 21 ha cambiado drásticamente la vida de las personas. Hay quienes aseguran que será el nuevo motor de la historia. Los cambios en la comunicación han hecho que el mundo se perciba de manera diferente. Ahora, solo es necesario tener un teléfono para estar conectado y vivir en tiempo real cualquier suceso, sin importar el lugar en el que se desarrolle. Las grandes ventajas que nos proporciona elevan la calidad de vida de quienes habitamos este planeta pero al mismo tiempo nos coloca frente a enormes desafíos para la seguridad.

Se calcula que el cibercrimen alcanza los 575 mil millones de dólares al año y se suma al catálogo de la delincuencia transnacional. El robo de identidad a través del phishing consiste en obtener datos personales de los usuarios de Internet con sitios falsos. El malware opera con la instalación de software, sin autorización, en las computadoras para robar información personal. Y el hacking que es el acceso a una computadora a la distancia y sin el consentimiento del propietario. Adicionalmente, internet ha potenciado los delitos relacionados con el fraude, el espionaje, la pornografía infantil y la trata de personas. Las ciberamenazas tienen al igual que la delincuencia motivaciones económicas.

Los sectores que han desarrollado con éxito sistemas de protección son el financiero, bancario y el energético; sin embargo, incluso los más preparados para evitar un ciberataque suelen no poder blindarse completamente.

Los Estados nacionales han sido poco eficaces para crear marcos jurídicos para desarrollar políticas públicas que ayuden a reducir la sobrexposición al riesgo de sus ciudadanos y menores de edad. Muchos han errado en el intento para lograr una legislación exitosa que al mismo tiempo sea eficiente y respete la privacidad y la libertad de expresión de los usuarios de la red.

La ciberseguridad se define según la Unión Internacional de Telecomunicaciones como el conjunto de herramientas, políticas, conceptos, salvaguardas de seguridad, directrices, métodos de gestión de riesgos, acciones, formación, prácticas idóneas, seguros y tecnologías que pueden utilizarse para proteger los activos de la organización y los usuarios en el ciberentorno. Otra definición de ciberseguridad es aquellas actividades orientadas a responder a determinadas amenazas que, usando la tecnología y el internet como medios, puedan verse amplificadas.

Los expertos señalan que una estrategia nacional para la ciberseguridad debe incluir la existencia de un órgano de coordinación al más alto nivel gubernamental para supervisar, coordinar y ajustar lo necesario. Incluir al sector privado es fundamental para la cooperación ante situaciones delicadas así como, la construcción de confianza entre los países para lograr la suma de esfuerzos. El Convenio de Budapest de 2001 es una directriz internacional, pionera en la materia, y que ha servido como mapa de ruta para armonizar la legislación entre los países y construir un andamiaje institucional que permita atender de manera oportuna los crecientes casos de delitos cibernéticos. Hacer visible el problema y lograr que los ciudadanos estén conscientes de los riesgos en el uso del internet es urgente y necesario.