Argumentos a debate

El Águila Azteca para Hillary

En la historia de las relaciones entre México y Estados Unidos hay personajes que de ambos lados de la frontera han dejado una impronta en el devenir cotidiano de esta compleja y profunda vinculación humana y política. Hay hombres, desde luego, pero también mujeres cuyo legado y convicciones han dejado una huella imborrable en la historia diplomática de sus países. Es el caso de la abogada, primera dama, senadora y canciller Hillary Clinton. Más allá de que se trata de una personalidad política de primer orden de ese país y en general de la política mundial, Clinton es una de las pocas, quizá junto con Madeleine Albright, cuya trayectoria tiene un significado especial para México. De ahí que, hace apenas unos días, presenté una proposición con punto de acuerdo para que Hillary Clinton reciba la Orden Mexicana del Águila Azteca. Esta se entrega desde 1936 a extranjeros que, sin importar su actividad o ubicación geográfica, se han convertido en aliados de México y han prestado servicios prominentes a la Nación.

Desde mi perspectiva, Hillary Clinton tiene méritos de sobra para ser reconocida con esta condecoración. La señora Clinton, recientemente galardonada en Los Ángeles con el premio Hermandad de la Mexican American Leadership Initiative (MALI) se ha distinguido por abogar activamente a favor de la integración y la cooperación entre ambos países. Desde sus años de litigante, profesora de derecho penal y luego como esposa del gobernador de Arkansas, la señora Clinton demostró un fuerte compromiso con las causas de los más desfavorecidos, entre ellos los niños y los migrantes. Como primera dama, fue una promotora incansable del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y apadrinó distintas iniciativas de promoción de los derechos humanos y derechos de las mujeres en más de una veintena de países, entre ellos el nuestro. Más tarde, durante su trabajo como Senadora de los Estados Unidos la señora Clinton fue una gran defensora de los derechos de los migrantes y especialmente una impulsora decidida a favor de la reforma migratoria. Además, fue quien propuso y trabajó en la aprobación de una nueva ley –la Money Wire Act- para proteger a los inmigrantes de los abusos que cometían las entidades financieras de ese país.