Argumentos a debate

Agentes extranjeros y armas de fuego: la posición del PAN

Esta semana, los diputados federales debatimos al respecto y aprobamos la reforma a la Ley Federal de armas de fuego y explosivos a fin de facultar a la Secretaría de la Defensa Nacional para otorgar permisos de portación de armas a los agentes de seguridad extranjeros que acompañen a jefes de Estado o de Gobierno, ministros o equivalentes. Se contempla también permitir a agentes aduaneros y migratorios extranjeros portar armas de cargo en los puntos de revisión ubicados al interior del territorio mexicano. La iniciativa, respaldada en lo general por el Grupo Parlamentario del PAN, retomó casos de éxito como los sistemas de acción aduanera conjunta entre Estados y Canadá a la hora de buscar implementar un esquema de cooperación que permita instrumentar la pre inspección aduanera de mercancías con el objeto de facilitar y agilizar el comercio recíproco. Se busca, en última instancia, un proceso de pre inspección con impactos positivos en el turismo, el ingreso de divisas y un flujo de personas y mercancías a tal grado eficiente que propicie la integración de cadenas productivas más sólidas en América del Norte. Desde las administraciones encabezadas por Acción Nacional hemos insistido en la necesidad de reformas para permitir un flujo mucho más eficiente de personas y mercancías. En su momento, la oposición priista no respaldó esta propuesta haciendo de lado el bien superior de la Nación y anteponiendo sus intereses y cálculos electorales. Los diputados del PAN, en cambio, nos comportamos a la altura del desafío y en congruencia con nuestros principios avalamos la propuesta. Lo anterior, sin menoscabo de señalar graves insuficiencias en donde la reforma podía y debía ser perfeccionada.

En total fueron cinco las reservas presentadas por los diputados panistas. Aunque fueron rechazadas por el voto mayoritario de la fracción parlamentaria del gobierno, nos permitieron ilustrar la necesidad urgente de contar con un modelo de cooperación aduanera del siglo XIX y no del XX como quedó plasmado en el dictamen. En definitiva, no se privilegió un mecanismo para la utilización de tecnología avanzada y, en cambio, se adoptó un modelo convencional con distintos problemas. El primero tiene que ver con la falta de transparencia en estos procesos especialmente en los acuerdos para la portación de armas de servidores públicos extranjeros. Buscábamos, por tanto, que la ciudadanía conociera.