Boda y vegetariano

Muchos veganos lo son porque consideran que la dieta con proteína animal es perjudicial.

El otro día serví una boda. Estuvo bien chingona porque el lugar era una terraza fresca con vista a la montaña, no había tanta gente y fue un sábado al mediodía, con el mejor clima que uno puede desear. Me pidieron sirviera un menú que fuera más o menos lo que acostumbro hacer, o sea, platos con una base de cocina regional, sin mamonerías ni pretensiones. Y así fue: salteado de res en pipián negro con calabacitas, asado verde de Los Rayones, Nuevo León; arroz blanco, frijoles Flor de Mayo guisados con su ajo, chile, yerbas y especias, tamales de costilla de puerco en adobo de chile ancho, un pollo en pipián rojo hecho con chiles guajillo y chipotle, y un guacamole tradicional. Sobre una mesa alargada con los guisos servía y explicaba a los comensales los pormenores de cada platillo. Pero lo que captó mi atención fue un cuate con cara de decepción que buscaba desesperadamente algo en aquella mesa de servicio que no tuviera carne. Cuando llegó su turno, se sirvió arroz, repasó visualmente los chafers del pipián, el asado y los tamales y los pasó de largo. ¿Los frijoles tienen carne?, preguntó. No, pero están guisados en manteca, respondí. Entonces dio con el platón de barro donde estaba el guacamole, pero grande fue su sorpresa al descubrir que tenía chicharrón en pedacitos. Al final se fue con su plato de arroz y unos totopos. Y ésa fue su comida. Imagino que ha de haber sido una experiencia gastronómica enorme, redonda. Lo que no alcancé a decirle es que los totopos habían sido freídos en manteca, pero bueno: no creo que le haya hecho daño un poco de fantástica manteca de puerco. El sujeto se sentó con sus amigos y medio disfrutó de su estoica comida.

Confieso que me dio un poco de lástima porque lo vi muy desganado y sin chispa. Vaya usted a saber sus motivos; muchos veganos lo son porque consideran que la dieta con proteína animal es perjudicial, postura absurda y equivocada, pues no existen estudios concretos que lo demuestren, mientras que los que se han hecho con personas que excluyen de su dieta la proteína animal exhiben una calidad de vida por debajo de lo normal, con una serie de enfermedades asociadas a deficiencias proteínicas. Otros no comen carne como protesta por el maltrato que sufren los animales en granjas y rastros. Lo entiendo, pero no pienso que dejando de comer carne se resuelva el problema. Hay otras maneras más efectivas. Hay veganos que confunden el concepto de dieta y el de protesta con creencias metafísicas ridículas, como el New Age y todas esas seudoreligiones orientales que mezclan todo y no dicen nada. Sea por la razón que sea, el veganismo es una actitud excluyente y radical y sólo puede traer tristeza y una baja calidad de vida para quienes lo practican. Cierto: hay quienes por prescripción médica deben evitar ciertos alimentos, pero eso nada tiene que ver con posturas filosóficas, metafísicas o con expresiones culturales que no se relacionan con la fisiología del cuerpo.

Si usted es de los que se limitan en su dieta (por la razón que quiera) y va a un lugar donde lo más seguro es que no tengan lo que quiere, ¿por qué no llegar comido? También puede llevar su lonchera y comer con todos pero a su manera; se vale. Si por otra parte, prefiere sufrir y sentirse distinto, allá usted. Nomás no me venga a reclamar que por qué no le tuve listo un plato especial. No haga berrinches: si decide excluirse del resto pues no se queje y acepte las consecuencias. Puede gritar y quejarse todo lo que quiera, pero nadie le va a hacer caso. Lo siento, así son las cosas.

chefherrera@gmail.com