Unicornios Mexicanos

¿Qué años prefieren vivir?

Gracias a mi trabajo como periodista tuve la suerte de conocer muchas historias de negocios en voz de sus protagonistas. Es apasionante ver cómo los empresarios se emocionan cuando recuerdan las primeras fases de su proyecto.

Algunos iniciaron su negocio cuando fueron corridos de la empresa en donde trabajaron. Otros se recuerdan desde pequeños queriendo ser empresarios y evitando a toda costa trabajar para alguien más. Hay historias también que cuentan cómo los emprendedores tuvieron en lo personal una necesidad insatisfecha y diseñaron un producto o servicio para quienes, como ellos, necesitaban algo que entonces no existía.

Sin embargo, entre mis historias favoritas están las de los proyectos emprendedores que se iniciaron un poco antes, durante o un poco después de una crisis económica. No son pocos los negocios que conocí que comenzaron en ese entorno. Y si de por sí es difícil empezar una empresa en cualquier escenario, imaginen hacerlo en plena crisis.

Murry Tawil, por ejemplo, profesionalizó un nicho que estaba en manos de amateurs al crear +Kota en 1994. Más allá de polémicas sobre su actividad, hoy esta empresa es la referencia en su rubro y tiene más de un centenar de puntos de venta. ¿Se pueden imaginar lo que sintió cuando se enteró del asesinato del entonces candidato a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio? ¿O qué habrá pensado cuando conoció de las devaluaciones que sucedieron a finales de ese mismo año?

Otro caso es Roberto Alor, quien fundó Prendamex en 1995. Esta casa de empeño aprovechó de una forma espectacular la crisis antes mencionada y apenas dos años después de haber sido fundada la empresa desarrollaron el concepto de franquicia, lo que le permitió sumar más de mil sucursales en el país y tener presencia en países de Centroamérica y Estados Unidos.

Pero mi historia favorita es la que en esa década protagonizaron Alejandro Soberón y CIE. Con la apertura que se había dado durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari los conciertos en vivo de grupos como Rolling Stones regresaron al país. Luego de muchas peripecias en la negociación, entre las cuales incluía la construcción de un foro para el concierto, en 1994 Soberón contrató al grupo inglés para que se presentara en México.

La fecha del concierto: 20 de enero de 1995. Así es, un mes después de la devaluación que mantuvo sumido al país en una crisis económica por el siguiente lustro. Contra viento y marea, Soberón y su empresa lograron cumplir con el compromiso y ahí iniciaron una compañía que ahora es la más importante de México y América Latina y una de las más relevantes del mundo en cuanto a organización de eventos masivos.

¿A qué vienen estas historias? No estoy seguro qué es lo que nos espera en materia de economía, ni de la relación con Estados Unidos, ni sobre las elecciones estatales de este año o la presidencial de 2018. El punto es que para algunos se avecinan tiempos turbulentos, mientras que para otros vienen años de oportunidades. La pregunta inevitable es: ¿qué años prefieren vivir?

@adolfoconected

adolfo@venturamedia.mx


*Fundador de VenturaMedia, firma que promueve la cultura emprendedora.