Unicornios Mexicanos

Mi mejor año

Ya estamos cerrando 2016 y es inevitable pasar por ese momento de recuentos. No sé cuánta gente suele reflexionar al respecto. Yo normalmente no lo hago, pero este año ha sido tan significativo para mí que me entusiasma pensar en lo que aprendí y compartirlo con ustedes en estas líneas.

Humildad. El año 2015 fue un gran año para mi empresa. Eso me dio mucha seguridad y me desbordó el entusiasmo al punto de presupuestar que este 2016 por lo menos triplicaríamos los ingresos. Contraté más personal y renté una oficina más grande para hacer frente al crecimiento. Luego, todo cambió.

Descubrí que perdíamos dinero en los principales proyectos de la empresa. El cliente más importante canceló nuestro servicio, incluyendo los contratos más grandes y rentables que teníamos; las ventas programadas no se dieron ni de cerca como las tenía presupuestadas… en resumen, antes de que llegara el medio año no solo no estábamos cumpliendo nuestro objetivo sino que el flujo de efectivo nos marcaba que en agosto nos quedábamos en ceros.

Reconozco que me ganó la soberbia. No administré como debí haberlo hecho e interpreté equivocadamente algunas señales del mercado. Gran lección. 

Saber cómo vamos. Este diciembre mi empresa cumple 29 meses de estar operando y me apena decir que el mes 27 fue el primero en que supe más o menos el resultado del mes. Por más de dos años conduje una empresa sin saber el resultado de mis decisiones. Lo que he descubierto no es nada halagador, pero sé que identificar el problema es el primer paso para resolverlo.

Valorar el equipo. Cuando la empresa estaba en plena crisis ‘arrojé la toalla’. Pero antes de que ésta cayera al piso, mi socia la atrapó y no nos dejó caer.

La empresa continuó existiendo gracias a ella y a su confianza en mí. Si bien la empresa no cerró, tuvo que hacer ajustes drásticos en sus costos. Y quienes más han padecido estos ajustes fueron los colaboradores, quienes muy solidarios se han mantenido en el proyecto, poniendo todo de su parte para que el barco tome rumbo de nuevo.  En serio es difícil esto de emprender. Se requieren muchas cosas, pero una que es imprescindible es un equipo que te soporte. Gracias a todos ellos. 

Cisnes negros. No hablo solo del triunfo de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Me refiero a que al mismo tiempo que la empresa vivía su peor crisis, personalmente vivía otra de igual o peor magnitud: el término de una relación de pareja que comenzó hace 12 años y de la cual nació mi hermosa hija, ahora de 9 años de edad.

Uno qué más quisiera que planear las crisis para que bien organizadas las vayamos enfrentando de una en una. Pero no es posible. Y hay que hacerle frente a todas, y resolverlas como uno mejor pueda.

Siento que este ha sido el año de mi vida que más he aprendido. Eso he dicho los últimos cinco diciembres. Tanta lección es producto de tanta equivocación. Y tanta equivocación me hace ver que estoy en el camino correcto.

*Fundador de VenturaMedia, firma que promueve la cultura emprendedora.

@adolfoconected

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