Unicornios Mexicanos

"Focus, focus, focus"

Una start-up puede definirse como una empresa que no sabe qué producto vende, quiénes son sus clientes, ni cómo gana dinero. Parece chiste, pero la frase es muy cierta. Por eso, cuando el emprendedor comienza su negocio y se expone a un abanico de oportunidades de negocio, es difícil que las deje pasar. O sea, le tira a lo que se mueve.

Esta estrategia de sobrevivencia, si bien parece necesaria y hasta irremediable, también mete en un brete al emprendedor, pues termina haciendo actividades tan variadas que le es más difícil validar cuál de ellas es la que tiene más potencial.

Lo paradógico es que la estrategia que mantiene viva la nueva empresa es la misma que le impide alcanzar el éxito.

El empresario y conferencista Robert Kiyosaki dice que quien quiera ser un emprendedor exitoso, tiene que aprender a enfocarse. Esto significa seguir un curso de acción hasta tener éxito y lo resume con el acrónimo de enfoque en inglés, FOCUS: Following One Course of action Until Successful.

El foco es la piedra angular de las empresas dado que, todo tu equipo, tiempo y recursos están comprometidos hacia una finalidad específica.

Si detectas un desgaste de energía que no te lleva a los resultados esperados, probablemente es que hay algo que no estás haciendo bien.

No se trata que deseches para siempre la posibilidad de diversificar tu mercado o probar cosas nuevas. La idea más bien es que primero valides un producto a la vez, sin distracciones, para que tengas la seguridad de que el resultado es el que dicta el mercado y que no está sesgado por una ejecución deficiente.

Para mantenerte siempre enfocado y aguantar la tentación de realizar cambios de curso intempestivos recuerda lo siguiente:

1.Ten en mente tu plan inicial: Nunca olvides el propósito inicial de tu empresa. Habla constantemente de él, de manera que estés completamente convencido de cuál es y por qué. Justificarlo es una herramienta para no perder el foco. Si al pasar el tiempo éste cambia o se ha desviado en el camino, regresa y revisa si las decisiones que has tomado te llevan hacia el propósito génesis.

2.Di no a lo que te desvíe de tus objetivos: La palabra "no" es una de las más difíciles de decir y más cuando estás comenzando. Por ello, es mejor alejarte de todas aquellas iniciativas que no coinciden con tu objetivo principal.

3.Piensa dos veces la diversificación: Evalúa si es pertinente ofrecer nuevos servicios en tu compañía. Analiza los costos y los beneficios de dicha acción. Pregúntate: ¿Será rentable todo el esfuerzo, energía y dinero invertido por cambiar de giro?

4.Redefine una y otra vez el plan para lograr tu objetivo: Si las acciones que llevas a cabo no te llevan a tu objetivo principal, redefínelas cuantas veces sea necesario para alcanzar aquello que te propusiste.

*Fundador de VenturaMedia, firma que promueve la cultura emprendedora.

@adolfoconected
adolfo@venturamedia.mx