La peor amenaza de VW

En la saga de diésel en Europa contra la alemana, ahora 180,000 propietarios buscan un reembolso total.
Hasta ahora VW dice que no ve una base legal para el reembolso que solicitan estos clientes.
Hasta ahora VW dice que no ve una base legal para el reembolso que solicitan estos clientes. (Reuters)

Volkswagen (VW) se enfrenta a la mayor amenaza por parte de los consumidores europeos en la saga de las emisiones de diésel, ya que el grupo más grande de propietarios de automóviles se juntó en una acción y se prepara para presentar una reclamación contra el grupo automotriz.

Un grupo que representa a 180,000 propietarios de automóviles busca un reembolso total para cada uno de los vehículos afectados, con un daño estimado de 5,046 millones de dólares (mdd), de acuerdo con Patrick Haas, de AKD, una firma de abogados con sede en Rotterdam que trabaja como asesor legal en el esfuerzo.

Algunos analistas creen que la acción fracasará, pero es señal de que el escándalo todavía perjudica la reputación del grupo.

VW admitió, en septiembre de 2015, que equipó más de medio millón de automóviles en Estados Unidos con un software conocido como “dispositivo de desactivación” con el que superó las pruebas de emisiones de laboratorio, pero dejaba que los coches tuvieran emisiones hasta 40 veces más del límite permitido en las condiciones del mundo real.

El escándalo le costó a la compañía alrededor de 24,000 mdd en multas, compensación a los consumidores y ofertas de recompra de los vehículos afectados.

En Europa, donde se equiparon nueve millones de vehículos con un software similar, VW negó que violara alguna ley y se negó a dar compensación a los consumidores.

En diciembre, el Ministerio de Transporte de Alemania aprobó la opción de retiro de vehículos y reparación para los automóviles afectados en Europa, y dijo que después de un procedimiento rápido los coches “cumplirían con todos los requisitos y estándares de emisiones aplicables”.

Stuart Pearson, analista de Exane BNP Paribas, dijo que las posibilidades de un litigio europeo en contra de VW son “cada vez más pequeñas”, al tener en cuenta la aprobación regulatoria.

Sin embargo, Haas dijo que el arreglo no resuelve el problema de emisiones. “Todavía hay una gran diferencia entre las condiciones de laboratorio y las condiciones reales en la calle”, dijo.

El grupo holandés, llamado Stitching Volkswagen Car Claim Foundation, se creó en octubre de 2015.

Trata de que VW se comprometa para un arreglo, pero dice que las conversaciones han sido “infructuosas”. Ahora inició un esfuerzo legal y espera llevar el caso a los tribunales en otoño.

Entre las firmas de abogados que se asociaron con la fundación se encuentra Harcus Sinclair del Reino Unido.

Damon Parker, socio de Harcus Sinclair, dijo que esta es la primera de varias alianzas en toda Europa, mientras Harcus trata de socavar la defensa legal de VW de mantener los casos aislados.

“VW obliga al mundo a presentar reclamaciones en sus propias jurisdicciones”, dijo Parker. Y añadió que “tratamos de evitar eso al crear esta alianza paneuropea. Intentamos garantizar que la mayor cantidad de gente posible reciba una compensación”.

Volkswagen respondió por correo electrónico: “No vemos una base legal para las acciones de los clientes. Todos los vehículos afectados son y han sido técnicamente seguros y están en condiciones para circular. Pueden conducir sin ninguna limitación y se pueden vender sin tener una pérdida de valor residual. Las autorizaciones requeridas se mantienen válidas”.

Los accionistas no reaccionaron a la noticia, y el valor de las acciones de VW subió 0.7% el martes de la semana pasada. El potencial de mayores daños relacionados con la manipulación de las emisiones aún enturbia el caso de inversión de Volkswagen, pero el asunto se volvió menos importante que otros temas.

“La principal amenaza ha sido la incertidumbre sobre China y la estabilidad de la dirección”, dijo el abogado Damon Pearson.